FOTODENUNCIA
La ciudad del desorden |
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LA PRENSA|Víctor Arosemena |
BURLA | En calle 8va. Río Abajo y la vía España los peatones se perdieron gran parte de la acera porque un “emprendedor” decidió levantar un local en la servidumbre pública a pesar de que la legislación supuestamente le impide hacerlo. Los vecinos han denunciado el abuso sin que las autoridades hayan hecho cumplir las normas (Decretos 687 de 11 de octubre de 1944 y 176 de 20 de agosto de 1951, así como la Ley 11 de 27 de abril de 2006, según la respuesta que el Ministerio de Obras Públicas le diera a los quejosos en una carta fechada el 24 de julio de 2007).
De hecho, el 9 de noviembre de 2006, el director de Obras y Construcciones Municipales del distrito capital, Jaime Salas De la Cruz le envió una nota al corregidor de Río Abajo, Manuel López, recomendándole la remoción de una cerca y la demolición del quiosco de la fonda El Esfuerzo. Sin embargo, casi nueve meses después, la fonda sigue en pie, y para colmo ahora están construyendo otro quiosco al lado. |
Este negocio es para desconfiados
Muchas veces los errores consiguen colarse porque se baja la guardia y se confía demasiado en nosotros mismos o en nuestras fuentes, y no aplicamos la duda metódica.
Yasmina Reyes
yreyes@prensa.com
Confianza mató a seguro. Todas las mañanas (a excepción de mi sagrado día libre), en representación de los lectores tengo que darle una leída crítica al periódico, con la idea de detectar los errores que esquivaron todos los controles y se colaron en la edición. La idea es sacar algo bueno de lo malo y mejorar el producto de mañana (que en los periódicos nunca se acaba).
Hago este cuento porque he encontrado que muchas veces los errores consiguen colarse porque se baja la guardia y se confía demasiado, ya sea en nosotros mismos o en nuestras fuentes, y no aplicamos las medidas de revisión necesarias. ¿Por qué digo esto? La semana pasada me ocurrió a mí misma. Una colaboradora fiel de la Página del Lector, envió una carta en la que criticaba lo planteado por otro colaborador en una noticia. A partir de allí, fui de un sobreentendido a otro y de allí al maltentendido y al error.
La señora, Gloria Grifo de Rodríguez, aludía al "artículo" en el que el Dr. Marcos A. Gandásegui participaba y en el que se aludía a los conceptos laico y laicismo, que ella quería refutar. Y el lenguaje, que debe unirnos, nos separó. Los lectores normalmente aplican a las publicaciones nombres como: nota, noticia, artículo, comentario, reportaje y crónica como si fueran sinónimos. Pero los periodistas hacen serias distinciones entre unos y otros, porque existen diferencias importantes. Las notas, noticias, reportajes y crónicas son reportes, que aspiran a ser objetivos, de eventos de actualidad. Se diferencian en su extensión, estilo, entre otras cosas, pero básicamente son información que excluye la opinión. Las palabras: artículo o comentario se refieren a cosas totalmente diferentes. Entran en el campo de la opinión y quedan bajo la responsabilidad y la conciencia de quien los suscribe.
Cuando la señora envía su carta y dice: "en el artículo publicado el día 22 de julio en el que el Lic. Marcos A. Gandásegui...". Ella hablaba de noticia, y yo entendí artículo de opinión. Si en lugar de confiarme en que ella era "clienta frecuente" hubiera aplicado la rigurosidad, en lugar de asumir y confiar, me habría percatado de que era una noticia en la que Gandásegui (también colaborador asiduo en las páginas de Opinión) era una de las fuentes consultadas, no el promotor de la idea cuestionada. Allí se habría atajado el error. Pero no, me confié y no verifiqué a qué exactamente se refería ella con "artículo", cuando sé que los legos generalmente no hacen las distinciones que hacen los "expertos". Al final, en la publicación ella salió diciendo lo que no había dicho y él recibió una crítica inmerecida.
F. Icaza y Cía exige que se le consulte
30 DE JULIO.Por este medio deseamos manifestar nuestra disconformidad con el manejo noticioso en torno a la información relacionada con la empresa F. Icaza y Cía, S.A.Consideramos que no se ha respetado el derecho de la empresa de expresar su posición frente a las noticias relacionadas con el caso del bus 8B-06.Nunca hemos sido consultados por La Prensa para el esclarecimiento de nuestra posición frente a las noticias publicadas.
Lamentamos la emisión de múltiples noticias en este medio informativo en las que sin ningún reparo se utiliza el nombre de nuestra empresa como responsable por tan grave suceso sin que esto resulte acreditado en el expediente.De la misma forma es necesario aclarar que nuestro ordenamiento procesal señala que en la etapa de Ampliación del Sumario deben practicarse las pruebas ordenadas por el juez de la causa. Sin embargo es evidente que por la intensa presión se está dilatando la investigación practicando pruebas irrelevantes, no solicitadas por el juez y que en nada influyen en la investigación.
Las pruebas aportadas y practicadas en el expediente dan fe de cuál fue la actuación de F. Icaza & Cía, S.A. y empresas relacionadas como vendedor del bus con placa 8B-06, objeto del lamentable accidente en el que murieron 18 panameños. En este proceso se ha logrado acreditar la ausencia de responsabilidad penal de F. Icaza & Cía, S.A. No obstante por la sensibilidad de este proceso estimamos que debe ventilarse en los tribunales y no en los medios de comunicación.Las actuaciones de las autoridades y de los medios de comunicación deben ceñirse al debido proceso y al respeto a la dignidad y honor de todos los involucrados en este suceso, toda vez que a través de un proceso imparcial y objetivo se llegará a descubrir la verdad material y los verdaderos responsables de esta tragedia.
Florencio A. Icaza
F. Icaza & Cía, S.A.
Critican ejemplo de profesores
1 DE AGOSTO.¡Qué verguenza! Si así se portan los profesores ¿qué podemos esperar de los estudiantes?¡Qué lástima que esos mismos profesores de hoy día no den el buen ejemplo que recibieron de los buenos profesores que ellos mismos tuvieron en el pasado!
Recuerdo que para la década de 1980 hacia atrás los profesores eran modelos para respetar, admirar e imitar. ¡Qué lástima que profesores como estos le enseñen a los estudiantes a irrespetar las autoridades! Es una forma más de decirle al estudiantado irrespeten cuando les dé la gana.
Los mensajes contenidos en las vacaciones presidenciales
28 DE JULIO.Felicito al señor Presidente por haberse tomado siete días de vacaciones con su familia, y haberlo declarado públicamente. No era necesario ser un oráculo para anticipar las andanadas de críticas que recibiría.Estoy seguro de que sus decisiones sobre este asunto fueron debidamente ponderadas por él y por sus asesores.Con sus vacaciones envió a los panameños una serie de mensajes que, en mi opinión, merecen consideración.
El primero y más importante de todos es sobre el valor de la vida de familia. La familia requiere tiempo de calidad —con privacidad y dedicación— para preservar y fortalecer los lazos que la unen. Mucho han hablado los religiosos, los políticos y los comunicadores sociales sobre la desintegración familiar y los nefastos efectos que tiene sobre la sociedad. Con su ejemplo, el Presidente nos ha dicho que, si verdaderamente creemos en eso entonces debemos dar a la familia prioridad.
El segundo mensaje es sobre la confianza que él tiene en su equipo de gobierno. Con su separación del cargo nos ha dicho que el equipo es disciplinado y que este no necesita su presencia para hacer lo que debe. Me alienta mucho tener un Presidente que permite a sus subalternos hacerse cargo de los problemas del día a día —eso le deja tiempo y energías a trabajar por el futuro del país— su verdadera y única responsabilidad. Otro mensaje de Torrijos es que las vacaciones son para tomarlas y, en el caso de los funcionarios, declararlas.
Le resultará muy difícil a Torrijos reclamar, al finalde su mandato, el cochinito con cinco meses completos de vacaciones no tomadas.Este mensaje me recuerda a cierto magistrado quien, con 16 años de labores ininterrumpidas, superó el celo profesional combinado de [Guillermo] Endara, [Ernesto] Pérez Balladares y [Mireya] Moscoso.Según La Prensa, estos ex presidentes declararon no haber tenido, durante sus mandatos, tiempo para tomar vacaciones. Los aliento a verificar si los ex presidentes de la democracia recibieron sus alcancías y si esos ex presidentes criticaron a los ex magistrados ahorradores.
Hernán Acevedo Moreno
No se puede confundir el azafrán con la cúrcuma
27 DE JULIO.Con gran asombro me he encontrado en La Prensa del pasado viernes 27 de julio, un reportaje a cuatro columnas titulado "Antón huele a azafrán".¡Qué error tan garrafal! Ese tubérculo al que se refiere el periodista Rafael Quezada, no es azafrán.Es cúrcuma, un vulgar colorante comercial que no agrega sabor alguno a las comidas, mejor conocido en estos lares como "corí" por ser el elemento colorante que se usa en la mezcla de especias comercializada como curry powder.Nada que ver con esa sublime especia cuyo nombre científico es Crocus sativus y que pertenece al orden de las liliáceas, familia de las iridáceas.
Esta cotizadísima especia se cultiva principalmente en España, Irán, Marruecos y Grecia, y en su momento ha sido —onza por onza— más cara que el oro puro. Y es que de cada una de sus exquisitas flores violáceas se extraen a mano sólo tres estigmas de color anaranjado. Su aroma y delicado sabor es lo que da a las famosas paellas valencianas ese sabor y color tan especial.El azafrán es también utilizado con frecuencia en la alta pastelería francesa.En los campos sembrados de azafrán de Castilla-La Mancha, en España, el perfume de sus flores es dulce y penetrante. Dudo que ese tuberculito —que más bien parece un gusano— huela a nada, así es que me tendrán que explicar mejor cómo es eso de que "Antón huele a azafrán".
Ricardo Méndez
Publicista
27 DE JULIO. No entiendo lo publicado en la página 44A de Economía y Negocios sobre supuestos cultivos de azafrán cuando es claro que no se está hablando de azafrán sino de cúrcuma. En primer lugar, el azafrán (Crocus sativus), es el pistilo de la flor de la antedicha especie. Por tanto, su aspecto no es el de los rizomas que aparecen en la foto. En segundo lugar, a los bichos esos se les conoce como cúrcuma y su nombre científico es, como lo dice también la nota, Curcuma songa. Es lo que se conoce en inglés como turmeric, y generalmente se le usa como sustituto del azafrán pero cuesta una fracción de lo que cuesta el azafrán, que se considera el producto alimenticio más caro del mundo, onza por onza.
Ana Alfaro
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