BUSCADOR
  Portada | Clasificados | Foros | Ediciones anteriores | Archivo | Suscripciones | Portadas PDF | Titulares por e-mail | Contáctenos
  EL IMPRESO  
Hoy por hoy  
 
   
  Opinión  
  Perspectiva  
  Deportes  
  Mundo  
  Economía y Negocios  
  Vivir +  
  Reseña  
  Sociales  
  Horóscopo  
     
  SUPLEMENTOS  
  Ellas Virtual  
  Martes Financiero  
  Aprendo Web  
  Reseña Empresarial  
Pulso de la Nación
  SERVICIOS  
Titulares por
e-mail
Columnistas
Guía del sitio
Tarifas
Dosieres especiales
¿Quiénes somos?
Contáctenos
  TIEMPO LIBRE  
Turismo
De interés
Cartelera de cines
De noche
 
  PÁGINA DEL LECTOR  
Porque nuestros lectores sí cuentan
  CANALES  
Salud
Psicología
Psicología sexual
Bebés
Hogar
Mascotas
Tecnología
Cine
Libros
Farándula
Discos
Reportaje especial
Panamá, miércoles 1 de agosto de 2007
 

CLÁSICOS. DEL MEDIOEVO A NUESTROS DÍAS.

‘Pâtés’ y ‘terrines’

Una de las primeras menciones de estos moldes de carne aparece en ‘Le Menagier de Paris’, en 1390. La proporción habitual solía ser de dos partes de carne y una de grasa.

LA PRENSA/David Mesa
888956
Ana Alfaro
Especial para La Prensa

vivir+@prensa.com

"Tomar carne de res buena y joven y sacarle toda la grasa. Cortar la carne magra en trozos y hervir y luego llevar al maestro pastelero para que lo pique y lo engorde a punta de tuétano".

Esta es una de las recetas más antiguas que se encuentran entre el material de referencia de la cultura medieval: específicamente, aparece esta receta en Le Ménagier de Paris, publicado cerca de 1390.

Lo otro que se puede aseverar y constatar fácilmente es que la mayoría de recetarios medievales ofrecen varias fórmulas para hacer pasteles de carne, en que se cocina carne picada junto con manteca dentro de una masa pastelera o dentro de un cacharro de cerámica bien engrasado.

Con el pasar de los siglos, los cocineros franceses fueron refinando estos mejunjes mientras que otras formas, más rústicas, cobraron fama generacional en encarnaciones más o menos rústicas.

Pero las francesas siguen siendo las reinas de la cocina de campo, en dos formatos básicos: pâté y la terrine. Cuando se habla de pâté se refiere uno, por lo general, a una mezcla de carnes –músculo o hígado– picadas o molidas, más o menos uniformes, de fina textura, mientras que terrine denota algo probablemente más complicado, con capas diversas que pueden incluir diferentes texturas de carnes, especias o vegetales. Los pâtés y terrines modernos generalmente son asuntos bastante magros, aunque por lo general se habla de una proporción de alrededor de dos partes de carne a una de grasa.

Vea Moldes de carnes, glorificados



 
 
 
 
© 2007. Corporación La Prensa. Derechos reservados.
Advertencia: Todo el contenido de www.prensa.com pertenece a Corporación La Prensa S.A. Razón por la cual, el material publicado no se puede reproducir, copiar o transmitir sin previa autorización por escrito de Corporación La Prensa S.A.
Le agradecemos su cooperación y sugerencias a internet@prensa.com y Servicio al Cliente.
En caso de necesitar mayor información accese a nuestra biblioteca digital o llámenos al 222-1222.
Corporación La Prensa: (507)222-1222
Apartado 0819-05620 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá