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Reportaje especial
Panamá, miércoles 1 de agosto de 2007
 

BUENOS AIRES.

Otro loro

Alejandro A. Tagliavini

"Otro loro del imperio, vestido de Cardenal, es decir otro payaso imperialista", fue el reciente insulto de Chávez hacia el prestigioso obispo hondureño Óscar Rodríguez Maradiaga, durante un acto realizado en el Teatro Teresa Carreño con motivo de la entrega de los premios de literatura Libertador al Pensamiento Crítico 2006.

El Cardenal había afirmado que Chávez "se siente como un dios... bajo una soberbia que ya se ha visto en la historia... incluso de algunos que llegaron a decretar la muerte de Dios y... hoy se les recuerda como tiranos".

Si los tiranos se distinguen por algo es por su violencia y por intentar imponer su ideología o, mejor dicho, su idolatría. "Nos acusan de que estamos ideologizando a la sociedad y yo digo ¡Yes!", afirmó Chávez y destacó que ese proceso abarca desde "las escuelas primarias, los Simoncitos -guarderías-, las instituciones militares y las universidades".

"¡Patria, socialismo o muerte! (saludo obligatorio en los cuarteles militares)", gritó el "pacífico" Presidente venezolano quién destacó que Venezuela está "en un proceso de desestructuración de la ideología predominante en el siglo XX, la capitalista".

Irónicamente, Chávez no puede prescindir del capitalismo estadounidense, de quien es el cuarto proveedor de petróleo. El comercio entre ambos países trepó 36% en 2005, a 40 mil 400 millones de dólares. El crecimiento más alto entre los 20 mayores socios comerciales de Washington.

Este aumento del intercambio es impulsado por el alza en el precio del barril que cotiza hoy a unos 70 dólares y que, para Chávez, "va hacia US$ 100" porque "nadie lo puede parar porque es algo científico". Ya se ve qué clase de hombre de ciencias es.

Ahora, el problema es que Venezuela exporta un tipo de crudo procesable en refinerías con condiciones muy específicas, como las que están en Estados Unidos, de propiedad venezolana. Por otra parte, los venezolanos no pueden producir su petróleo sin el equipamiento de la empresa norteamericana Halliburton. Lo peor del caso es que el crudo representa el 90% del total de las exportaciones de Caracas.

Para revertir esta dependencia, Chávez intenta construir nuevas refinerías, con el fin de abrir nuevos mercados y aliados, lo que no tardaría menos de cinco años. Uruguay, Ecuador, Brasil y Nicaragua donde acaba de iniciar la construcción de una refinería son países donde planea instalarlas.

Por si quedara alguna duda del carácter violento del mandatario de Venezuela, éste sigue comprando armamento "para defenderse". Todos compran para "defenderse". Hitler quería "defenderse" de los "judíos usureros", de los marxistas, de los enemigos de la raza aria, etc. Días atrás, el Consejo de Seguridad de Bielorrusia confirmaba que, en el ámbito militar, se acordaron con Chávez contratos por más de un billón de dólares.

En contraposición, el "jefe" del "loro", el papa Benedicto XVI pidió el fin de todas las guerras, porque abren "espacios de infierno" que arruinan el paraíso de la Tierra y llamó a rechazar la carrera armamentista en recuerdo de los "memorables discursos" de Pablo VI y Juan Pablo II, quienes reclamaron "¡Nunca más!" a los conflictos bélicos.

El Papa recordó que hace 90 años, el 1 de agosto de 1917, el papa Benedicto XV instó a que terminara la Primera Guerra Mundial. Fue muy impopular, al igual que quienes se opusieron a la Segunda Guerra Mundial. Mientras este conflicto inhumano ardía, el Papa tuvo la valentía de afirmar que era una "masacre inútil", expresó Benedicto.

Firmas Press



 
 
 
 
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