| TRAGEDIA DE LA TORRE 7400.
Una tarde gris para el sepelio de tres obreros
José Boniche, Isaac Pérez y Juan Ramos fueron despedidos ayer para siempre por sus familiares.
| LA PRENSA/Ana Rentería |
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| EL ADIÓS. El entierro de Isaac Pérez se desarrolló ayer en el cementerio Amador. 889502 |
Edgar Enrique Figueroa
José González Pinilla
sociedad@prensa.com
El funeral de Juan Ramos, de 50 años, uno de los cuatro obreros que murió sepultado por un alud de tierra en la Torre 7400 de San Francisco, se desarrolló ayer en una tarde silenciosa y gris.
Cuando el reloj marcó las 2:40 p.m., el cuerpo de Ramos llegó a la cripta 84-B bajo la mirada de familiares, vecinos y compañeros de trabajo.
Los familiares no aceptaron la ayuda económica que les ofreció la Constructora Corcione. La madre de Ramos, Florencia Rodríguez, de 75 años, postrada en una silla de ruedas, lloró desconsolada la partida de su hijo.
El mismo ambiente había en la Iglesia de Santa Ana, donde se ofició una misa de cuerpo presente para Isaac Pérez, compañero de Ramos. "No está muerto, fue llamado a la vida eterna", fueron las palabras del diácono Fernando Juárez para confortar a los familiares. Corcione pagó los sepelios de Pérez y de José Boniche, quien también fue enterrado ayer en el Jardín Paz de Puerto Armuelles, en Chiriquí.
Los obreros del Sindicato de Trabajadores de la Construcción continuaron ayer con sus jornadas de cierres de calles al mediodía, para exigir más seguridad en las construcciones.
En tanto, el ingeniero municipal Jaime Salas explicó ayer en el Consejo Municipal que la multa de 100 mil dólares a Corcione, se impuso porque "hubo una mala práctica de ingeniería".
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