Ideas de liderazgo
Investigando la felicidad
889200David Fischman
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OPINIÓN. Hoy existe gran preocupación entre los empresarios por tratar de lograr un buen clima laboral, en el que las personas se sientan motivadas, contentas, y realizadas. Sin duda, el trabajo es un ámbito importante que afecta la felicidad de las personas.
Es el lugar donde invertimos aproximadamente un 45% de nuestra vida despiertos. Michael Argyle, en su libro La psicología de la felicidad, aborda otros aspectos que contribuyen con la felicidad de las personas. ¿Qué es la felicidad? Según Argyle, la felicidad está compuesta de dos ejes principales. El primero es en qué medida uno se siente satisfecho con su propia vida, contento con uno mismo.
El segundo, en qué medida uno experimenta más afecto positivo que negativo. Si quiere medir su nivel de felicidad personal responda a las siguientes preguntas: ¿Qué tan satisfecho se siente con respecto a su vida como un todo? ¿Cuán seguido experimenta usted emociones positivas en su vida?Las investigaciones desarrolladas con mellizos demuestran que 25% de la felicidad es genética. Hay personas con tendencias hacia el optimismo, la alegría y felicidad y otras hacia el negativismo y el pesimismo. Frecuentemente vemos casos donde dos hermanos han sido criados en el mismo entorno familiar, pero uno es positivo y el otro tiene predominantemente afecto negativo.
Existe una fuerte relación estadística entre ciertos temperamentos y la felicidad. Por ejemplo, las personas extrovertidas tienden a ser más felices que las introvertidas porque tienen mejores destrezas sociales y entablan amistades con mayor facilidad. ¿Quiénes son más felices, los casados, los solteros, los divorciados o los viudos? Muchos pensarían que son los solteros, pero la realidad dice que los casados destacan en los estudios como los más felices. Se han hecho estudios prolongados en el tiempo que demuestran que mantenerse casado, a pesar de ciertas dificultades, termina produciendo en el mediano plazo mayor felicidad. El grupo más infeliz de los mencionados anteriormente es el de los divorciados.
Estos resultados son sorprendentes, considerando que cada vez las parejas se divorcian en nuestro medio. Uno de los grandes mitos de nuestros tiempos es que el dinero trae la felicidad. Los investigadores Diener y Oishi estudiaron la satisfacción y la felicidad en 19 países, evaluando a 150 mil personas. Ellos trataron de relacionar el ingreso per capita de los países con su respectivo nivel de felicidad. Encontraron que existía una relación entre felicidad e ingreso en los países más pobres, pero no en los países más ricos. En los últimos 20 años, Estados Unidos aumentó su ingreso per cápita de forma sustancial, pero su nivel de felicidad se ha mantenido estable.
El dinero solo aumenta la felicidad cuando este contribuye a que las personas cubran sus necesidades básicas.Finalmente, otro aspecto que trae felicidad es lo que hacemos con nuestro tiempo libre. Los deportes, los hobbies y escuchar música son actividades que dan felicidad. La actividad que menos felicidad da es ver televisión y es a la que dedicamos más horas. Finalmente, una de las actividades que más felicidad otorga es el trabajo voluntario y la caridad. A los 52 años Rockefeller era un hombre millonario, pero totalmente infeliz, él decía que no podía acostarse una noche sin pensar en sus negocios, que su éxito era temporal.
Estaba estresado y no disfrutaba la vida. Su salud y emocionalidad se deterioraban. Decidió así dedicar su vida al voluntariado y la caridad. Entregó millones de dólares a causas nobles y revitalizó su vida. Vivió sus últimos 45 años de vida con felicidad y alegría. El servicio y la caridad son fuentes inagotables de felicidad y están a nuestro alcance. Solo que hay que tener la lucidez para poder darse un tiempo.
El autor es miembro de Beyond Leadership Group y vicerrector de Innovación y Desarrollo de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas
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