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Reportaje especial
Panamá, lunes 30 de julio de 2007
 

ISLA VIVEROS.ALCALDESA DE BALBOA TEME POR LA SEGURIDAD DE LOS ISLEÑOS.

Enfrentamiento en el Pacífico

El sindicato de Maqtec abandonó Isla Viveros, pero 45 hombres custodian el área.

La Policía Nacional y el Servicio Marítimo Nacional vigilan la isla. Los moradores tienen miedo.

La vida de los moradores de San Miguel cambió con la presencia de hombres armados en la zona. Todos los grupos presentes en el área portan armas de fuego, dicen los moradores. 888353
José Arcia
jarcia@prensa.com

Una vez se llega a Isla Viveros, agentes del Control de Multitudes de la Policía Nacional y agentes del Servicio Marítimo Nacional les solicitan los datos personales a los visitantes e incluso les preguntan el motivo de la visita. Allí se han instalado dos improvisados puestos policiales que hacen que el lugar parezca una isla penal.

Todo es a raíz del enfrentamiento entre los obreros afiliados al Sindicato Único de Trabajadores de la Construcción y Similares (Suntracs) y un grupo de al menos 45 hombres, contratados por el Grupo Viveros, a través de la empresa Inmobiliaria Monsol S.A., para que vigile sus bienes en el proyecto turístico que se construye en la Isla Viveros a un costo de 100 millones de dólares.

Inicialmente, el Suntracs se había enfrentado con el sindicato de obreros de la empresa Maqtec, quienes ya no están en la isla. En su reemplazo está el personal de seguridad.

Cada grupo tiene su propio lugar en la isla, separado por el bosque. Los dos lados se unen por una carretera de barro, en un recorrido que dura 30 minutos en carro.

"Hey friend, ustedes son de la prensa, escriban allí que le vamos a soltar bala". La frase la pronunció un joven, vestido de camiseta blanca, jean azul y botas, que se encontraba en el grupo contratado por Monsol. Al paso salió Jorge Luis Góndola, que en un tono conciliador dijo "vengan, que alguien los va a atender". "Friend, aquí está la prensa ¿quién puede hablar con ellos?", se dirigió Góndola a otro grupo de personas. Luego se acerco Yusniel Temprana, quien se identificó como el encargado del proyecto.

Ambos dijeron (Temprana y Góndola) que los responsables de los enfrentamientos son los miembros del Suntracs.

"Esa gente nos empezó a soltar bala cuando hacíamos un recorrido de vigilancia", asegura Góndola.

En el otro lado de la isla se respiraba, el pasado viernes, un aire de camaradería. Los miembros del Suntracs preparaban su almuerzo, (arroz con pescado asado e iguana guisada). A unos 50 metros reposaban varios cascos amarillos tirados y una improvisada barricada. Fue allí donde se dio el último incidente que, de acuerdo con las versiones de los miembros del Suntracs, los agentes de seguridad contratados por la empresa apedrearon y dispararon a los obreros. "Nosotros salimos a defendernos", dijeron los casi 50 trabajadores que se mantienen en huelga por reclamo a sus derechos laborales.

TEMEN POR SU SEGURIDAD

A Paula Mendieta, alcaldesa del distrito de Balboa, le preocupa lo que pasa en Isla Viveros. Dijo que en sus 70 años de vivir en San Miguel, corregimiento cabecera del distrito, nunca se habían dado incidentes con armas de fuego.

La preocupación de la máxima autoridad del distrito es compartida por el resto de los pobladores. Ignacia Cáceres, dueña del restaurante Cacería, alega que por la presencia de hombres armados en la zona, le da miedo caminar sola hasta su negocio en horas de la madrugada.

Para Rolando Gudí, quien labora en el proyecto y uno de los que se mantiene en huelga, el problema termina cuando saquen al personal de seguridad de la isla. "Aquí la gente se dedica a pescar langosta y nadie está para sacar un arma", dijo.

Jorge Martínez, otro de los obreros en huelga, dijo que todo empezó porque el sindicato de la empresa nunca se preocupó por el bienestar de los trabajadores. "Por eso fue que llamamos al Suntracs, para que defendiera los derechos laborales de los obreros que trabajan en el proyecto".



 
 
 
 
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