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tdelmoral@prensa.com Más allá del aspecto estético, los dientes requieren un cuidado permanente para evitar caries y enfermedades de las encías, que podrían derivar en la pérdida de las piezas, además de causar dolor, molestias, e incluso, afectar la nutrición de una persona. Las enfermedades dentales causan complicaciones en la salud, sobre todo entre los diabéticos, mujeres embarazadas y adultos de la tercera edad. La prevención es el arma más efectiva para evitarlas. Por ello, y considerando que septiembre es el mes de la salud bucal, durante la primera semana de ese mes, la Comisión Nacional de Salud Bucal, integrada por la Caja de Seguro Social, el Ministerio de Salud, la Asociación Odontológica Panameña y la Facultad de Odontología de la Universidad de Panamá, con el apoyo de la Universidad Latina, realizará actividades para crear conciencia en la población sobre los buenos hábitos de higiene y cuidado de los dientes y encías, entre éstas, la elaboración de un suplemento educativo y concursos para niños y jovenes. GRUPOS EN RIESGO Las personas con diabetes tienen un sistema inmunológico menos resistente, por lo que son susceptibles de padecer, en mayor frecuencia y con mayor severidad, infecciones o una enfermedad periodontal, es decir, que afecta las encías y los huesos de la mandíbula, que soportan los dientes, causando dolor e incluso, hasta la pérdida de estos. En el caso de las mujeres embarazadas, los cambios hormonales y en la saliva hacen que tengan mayor predisposición a tener problemas dentales y la llamada "gingivitis del embarazo". Las encías se inflaman y pueden sangrar debido a la placa dental, que no es más que una capa de bacterias que se adhiere a los dientes e irrita las encías. Explica la doctora Dira Aparicio que hay estudios que sugieren que no tener un buen cuidado dental durante el embarazo incide en los partos prematuros y en el nacimiento de niños con bajo peso. Esto se debe, añade, a que las bacterias de las encías pasan al torrente sanguíneo y se depositan en la placenta. Las toxinas que generan producen reacciones inflamatorias que más o menos se asemejan a los efectos de la oxitocina, la hormona que provoca los dolores de parto, produciendo así partos prematuros. Quienes toman con regularidad medicamentos que producen resequedad en la boca (xerostomía), como es el caso de muchos adultos mayores, si no tienen un cuidado odontológico apropiado, debido a la escasez de saliva, son más vulnerables a acumular placa y padecer caries y enfermedades de las encías. Otro grupo vulnerable es el de los niños. Cuando son bebés y aunque no tengan dientes, también requieren de una higiene bucal. Es recomendable que no se duerman tomando leche o jugos, para evitar que el azúcar se les quede acumulada en la boca. Además, es necesario que le limpien las encías con una gasa húmeda, sólo con agua. No se recomienda untarle miel ni pasta de dientes a las encías de un bebé. RECOMENDACIONES Al niño se le debe llevar al dentista desde los 6 meses. Cuando ya es mayor de dos años y comienza a cepillarse, los padres deben reforzar su limpieza, pues aún no tiene la capacidad motora para maniobrar bien el cepillo. La pasta dental se usa cuando ya sabe escupir. También se puede introducir el cepillo en un enjuague con flúor. La doctora Aparicio hace énfasis en que el cepillado correcto de los dientes es lo principal, y que la pasta, enjuague e hilo dental son complementarios. Recomienda que las personas deben consultar con su dentista ante cualquier molestia en la boca, en lugar de automedicarse o utilizar productos sin la debida orientación. Además en Vivir
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