| UNA PESADILLA.
Colón: ¿construcción o destrucción?
Engracia De Dios Archibold
Si quieren conocer Colón, tienen que venir ya, ¡porque se acaba!Esta aseveración podrán decir muchos que es exagerada o muy negativa, pero los que llegaron a conocer Colón antes de enero de 2005, coincidirán con este planteamiento y podrán declarar, que no es ni exagerado ni mucho menos negativo.
Es que en el mes de enero de 2005 se dio inicio a una inversión millonaria, cuyo objetivo principal era reparar, habilitar y mejorar las estructuras viales, de acueducto y de aguas negras del casco de la ciudad, de la carretera Transístmica y de algunas comunidades y poblaciones de la provincia de Colón.
Pero esa inversión que vimos con buenos ojos y hasta que celebramos muchos colonenses, se ha constituido en una pesadilla, en un problema de nunca acabar.
Y es que en nombre del progreso y del desarrollo nos han pedido paciencia y mucho sacrificio; y lo hemos dado, pero hasta la paciencia y el sacrificio tienen límites de tolerancia y de aceptación.
Nos han destruido nuestra cuidad, nuestras carreteras (más de lo que estaban) nuestras calles y callejones. Han desaparecido avenidas por completo, porque las han hecho intransitables e inhabitables… y hemos sido pacientes…
Nos están poniendo al borde de epidemias y enfermedades por la acumulación de aguas negras y no negras, de basuras y de escombros, que son criaderos de bacterias, microbios, larvas y no sé de cuántas cosas más que puedan criarse, nacer, crecer y reproducirse en esos grandes charcos productores de enfermedades… y seguimos siendo pacientes…
Nos están exponiendo a que los pocos comercios que siguen en nuestras calles y avenidas se trasladen hacia otras áreas más cómodas, salubres y atractivas para vender y comprar, trayendo como consecuencia más desempleo, más pobreza y más miseria… y continuamos pacientes…
Es cierto que este gobierno como ningún otro en los últimos 20 años está invirtiendo en nuestra ciudad, pero de qué nos sirve una inversión sin supervisión, una inversión sin planificación, una inversión sin control, una inversión en destrucción no en construcción.
Siendo positivos y visionarios, decíamos al principio, que todo desarrollo requiere de días de sacrificios, pero lo que inicialmente deberían ser días, se ha transformado en muchos meses y ya casi en 3 años, y esta situación es inaceptable e insoportable… pero seguimos siendo pacientes…
Y es que nuestra ciudad, además de requerir ser reconstruida en sus cimientos estructurales, requiere de una reconstrucción en su interior, en sus entrañas, porque la desesperanza se ha apoderado de muchos; la falta de confianza, de disciplina, de motivación y de ganas de vivir, se han apropiado de la mente de algunos de nuestros niños, jóvenes y adultos.
¿Pero qué queda ahora, si ni siquiera han podido reconstruir una estructura meramente material y física?, ¿cómo podrán reconstruir la esperanza de los colonenses, si ya no creemos en nada ni en nadie?
Nuestras estructuras requieren de mejoramiento, no de destrucción; nos siguen oprimiendo, limitando y marginando con este proceder.
Siempre han señalado, que los colonenses tenemos un trauma, un complejo de inferioridad, y eso no es cierto, y con este proceder se corrobora, solo hay que dar un paseo por el interior del país y ver el tipo de construcciones y las estructuras que se tienen, y luego compararlas con lo que nos construyen en Colón.
No nos pidan más paciencia, porque de ella ya no queda nada, requerimos de un plan de acción integral; requerimos autoridades, pero con verdadera autoridad y valentía, que garanticen la eficiente ejecución de las obras, a tiempo, oportunamente, y que nos devuelvan la tranquilidad y facilidades que teníamos, que necesitamos y que nos merecemos.
Necesitamos que se declare: ¡Colón como zona de urgencia, de prioridad nacional!, entendiéndose la esencia del concepto: "urgencia y prioridad"… requerimos que se trasladen a Colón hasta que se controle la situación, ministros, directores, autoridades con poder de decisión, con firmeza y carácter, que resuelvan y pongan a funcionar de verdad los proyectos que se están desarrollando en esta ciudad, porque, de lo contrario, los problemas se agravarán y habrá mucho que lamentar después.
Ya no sigan jugando con nuestra paciencia, respétennos, como personas, como ciudadanos, como individuos, como seres humanos; no sigan burlándose de nuestra esperanza, no nos sigan pidiendo paciencia y sacrificio, porque ya aportamos todo lo que humanamente se puede aportar.
Señores gobernantes, si de verdad les interesa Colón… ¡corran, porque se acaba!...
La autora es profesional colonense
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