| EDUCACIÓN.
Computadora para revolucionar el aprendizaje
Edwin R. Molina
Computadoras para revolucionar el aprendizaje es la afirmación de One laptop per child, organización creada por el experto en computadoras Nicholas Negroponte con el Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT), EU, para construir computadoras portátiles (laptop) a B/ 100.00 y venderlas a los países subdesarrollados para que sus gobiernos las donen a alumnos pobres y se pongan al día en el conocimiento actualizando el aprendizaje, basándose en la teoría constructivista de aprender haciendo, de Seymour Paper. En vista que el Presidente de la República anunció en días pasados la posibilidad de que el Gobierno nacional adquiera miles de dichas computadoras para donarlas a los alumnos pobres, de acuerdo a mis conocimientos y experiencias como docente universitario en comunicación y tecnología educativa formulo las siguientes reflexiones en relación al tema.
El aprendizaje puede lograrse por transmisión del conocimiento, o por experiencia real, es decir, haciendo, pero en contacto directo con la realidad. Esto es lo que postula David Ausubel como aprendizaje significativo que se logra engarzando los conocimientos nuevos con los ya existentes formando un anclaje que facilita la asignación de significados, comprensión, la incorporación a las estructuras cognitivas y la recuperación; a diferencia del primero que es generalmente teórico, memorístico, mecánico, sin sentido y repetitivo. La laptop de Negroponte puede ofrecer numerosas y variadas informaciones, experiencias virtuales, es decir, artificiales, ficticias, pero nunca un aprendizaje real como andar en bicicleta, jugar pepita de marañón o hacer y volar cometa. Por otro lado, además de las experiencias cognitivas, el niño necesita formación del área psicomotora y volitiva, el área de los valores y eso se produce en el cotidiano vivir y actuar con compañeros y maestros, elaborando las reglas y normas de comportamiento que se dicten entre sí. Se requiere también guías de interacción del usuario con la máquina y con sus compañeros y maestros. Más que un recolector y almacenador de informaciones aisladas y desconectadas, debe usarse la máquina para desarrollar en el alumno la capacidad mental de analizar, diferenciar, criticar, identificar, deducir, inferir, sintetizar; en resumen, guiarlo a elaborar sus propias herramientas cognitivas que le permitan tener acceso al conocimiento.
Es innegable la gran contribución que puede hacer la computadora a la educación, pero su introducción en el sector debe estar precedida de una cuidadosa planificación realizada, no por advenedizos, sino por expertos. Es urgente la creación de una comisión interdisciplinaria de alto nivel que establezca las políticas, líneas de acción, programas, capacitación, asesoramiento y evaluación de las acciones sobre computación e informática que el sector educativo nacional requiere y reclama. La Universidad Tecnológica y de seguro otras universidades también, cuentan con el recurso humano panameño altamente calificado para integrar una comisión para la tarea sugerida. Regalar a cada alumno una computadora por sí solo no va a resolver el problema de la calidad del aprendizaje y de la educación panameña.
Por otro lado, también es importante recordar que ningún proyecto educativo puede funcionar con éxito sin la participación activa y entusiasta del docente panameño a quien debe tomarse muy en cuenta, no para imponerle, sino para capacitarlo, disipar temores, convencerlo y sumarlo al nuevo proyecto.
El autor es docente universitario
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