| VIENE DE LA 1B. FRIDA Y DIEGO.
A través de sus retratos
Según los expertos las fotografías de los pintores no solo muestran sus vivencias, hablan de su personalidad. Aunque la fama de Frida opaca un poco a Diego, no se puede obviar que él fue su maestro.
| EFE |
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| IMAGEN. Retrato de Frida en su hogar.884915 |
Shelmar Vásquez Sween
svasquez@prensa.com
Muchos sentimientos, experiencias y detalles curiosos enmarcan la colección fotográfica de Diego y Frida que se exhibirá en el Museo del Canal Interoceánico (Muci) desde el 2 de agosto.
Por ejemplo, en los momentos en que la artista era fotografiada trabajando se veía su obsesión por dejar plasmado en docenas de autorretratos sus unidas cejas negras y su incipiente bigote. Característica que según el profesor de historia de la Universidad de Panamá Antonio González iba más allá de querer preservar la belleza de su juventud, más bien, era la necesidad de identificarse con México pintándose "siempre" peinada y vestida con el traje típico tehuano de las indígenas doncellas de su tierra amada.
También hay imágenes que por sí solas hablan de la relación poco convencional de la pareja, problemática y apasionada, que sobrevivió numerosas infidelidades por ambas partes, separaciones e incluso, un divorcio en 1939. Y la consecuente reconciliación, celebrando un segundo matrimonio en 1940.
Otras presentan la época donde Frida sostenía ante amigos y medios de comunicación que había nacido en 1910 en Coyoacán, México, cuando la fecha original era 1907. Lo cual es considerado por el catedrático González como un capricho de la artista para quitarse la edad, pero para la directora ejecutiva del Muci, Ángeles Ramos Baquero, era para hacer que su nacimiento tuviera relación con el año del comienzo de la Revolución mexicana (1910) y el retiro del poder del presidente Porfirio Díaz. "Esto demuestra su nacionalismo y en la exhibición hay algunas fotos que la muestran acompañada de su esposo liderando movimientos populares políticos".
Opina el docente, que no importa si se admira la figura de Frida en obras pictóricas o fotografías, en ellas se puede ver la mujer que era. Alegre dentro de su sufrimiento, coqueta, seductora y de carácter fuerte.
Cuando aparece junto a su esposo se percibe el amor que tenía por él. "Se sabe que a ella le encantaba cocinarle, bañarlo y vestirlo. Lo llamaba su pequeño hijo".
Su fascinación por las mascotas como el mono, la araña y el perro también se dejan ver en los momentos que se dedicaba a trabajar sobre el lienzo.
González comenta que a través del tiempo la fama de Frida siempre ha opacado a Diego, no obstante, agrega, esto no cambia que fuera su maestro y que es considerado uno de los más grandes muralistas que dio el siglo XX.
Para comprender la naturaleza de estos artistas y sus pinturas, comenta, es necesario poner a un lado todo tipo de convencionalismos y ubicarse en el contexto de la historia mexicana, la cual influyó fuertemente en ambos.
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