| BOICOT.DIRIGENTES SOCIALES AMENAZARON CON IMPEDIR CELEBRACIÓN.
Tensión en Oaxaca en la víspera de festival
El cuestionado gobernador de Oaxaca fletó autobuses para traer gente de afuera de la ciudad.
Pese a las amenazas, la APPO anunció que ayer solo realizaría algunas protestas pacíficas. OAXACA, México/EFE
Varios centenares de policías custodiaban desde la madrugada del lunes en la ciudad mexicana de Oaxaca el foro en el que ayer se iniciaba la celebración del popular festival indígena de la Guelaguetza, amenazado de boicot por los sectores sociales contrarios al gobierno estatal.
A las 06.30 horas locales de ayer, cuatro horas antes del inicio de la fiesta, se abrieron las puertas del Cerro del Fortín, escenario del evento, para permitir el acceso de los asistentes, que fueron registrados por uniformados con detectores de metales.
Extraoficialmente se supo que el gobernador del Estado, Ulises Ruiz, al que varias organizaciones sociales y sindicales oaxaqueñas exigen la renuncia, fletó autobuses para traer a gente de fuera de la ciudad y llenar el auditorio, que tiene un aforo para 15 mil espectadores.
Además, concedió licencia a los funcionarios públicos y les regaló entradas para el evento, que este año han bajado a casi la mitad del precio habitual.
La Guelaguetza es un desfile de danzas típicas de las 16 etnias de Oaxaca que en años pasados atraía a turistas de otras partes de México y del extranjero.
El año pasado fue suspendida por la ola de protestas que durante seis meses puso contra la espada y la pared a Ruiz y que dejó más de una veintena de muertos, centenares de heridos y detenidos, y millonarias pérdidas económicas.
La edición de este año estuvo en vilo hasta el último momento por el resurgimiento de la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), el conglomerado de sectores populares que se oponen a la gestión del gobernador.
El lunes pasado, un enfrentamiento entre integrantes de la APPO y policías locales dejó cuarenta detenciones y medio centenar de lesionados, uno de los cuales quedó en coma. Además, una decena de autobuses fue incendiado por manifestantes radicales.
Para evitar que se repitieran esas acciones, las empresas del servicio de transporte público suspendieron ayer sus actividades de manera parcial, sobre todo en el centro histórico, donde acostumbran a producirse los disturbios.
La mayoría de los negocios de esa zona se encuentra cerrado cuando en años anteriores abría desde muy temprano por ser este uno de los días más rentables del año.
El portavoz de la APPO, Florentino López, afirmó a la emisora W Radio que el movimiento realizaría ayer solo una manifestación pacífica.
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