TAL CUAL
CONTRATOS. Si usted, querido lector, revisa la lista de quienes prestan "servicios profesionales" en la Asamblea, podría encontrar hasta a su vecino devengando jugosos salarios. Incluso está un vicepresidente de un partido gubernamental, así como el ex legislador del Liberal Auténtico, Mario Quiel. Así que la próxima vez que le pida a un diputado que le construya una parada o le pinte una banquita, no tenga pena y recuerde que esta gente ya se gasta 9.7 millones de dólares en ocho meses.
AUXILIO. En busca de protección divina, algunos diputados están en las fiestas de santa Librada, como los devotos Elías Castillo –no sabemos si purgando por la planilla de los 9.7 millones– y Tito Afú. El abanderado fue Juan Carlos Navarro, quien antes de llegar a Las Tablas participó en un operativo de limpieza. A ver si, con esta penitencia, la patrona le hace el milagro de impulsarlo en las encuestas.
EJEMPLO. Ricardo Vargas no ha puesto su declaración patrimonial en el sitio web de la Defensoría, como sí hicieron sus antecesores Juan Antonio Tejada, Mónica Pérez y, mal que bien, Liborio García. Según la ley, Vargas debió declarar en los primeros 10 días hábiles luego de asumir el cargo, lo que ocurrió el 2 de julio pasado. Si así empieza, imagínense cómo será después.
Mónica Palm
mpalm@prensa.com
|