TAL CUAL
‘INTROMISIÓN’. Miguel Lecaro, embajador panameño en Nicaragua, fue llamado a capítulo por el director para América de la Cancillería de ese país, por opinar sobre la anulación de la diputación de Bolaños Davis. Según La Prensa de Managua, Lecaro –ex jefe de Protocolo de Martín Torrijos, quien hoy cumple 44 primaveras– salió de la reunión "a escondidas y por una de las puertas traseras para evitar ser abordado por los medios que aguardaban en los pasillos". Igualito que las cucarachas cuando huyen del fly.
AL GARETE. Por los lados del Primer Tribunal Marítimo parece que el caso del secuestro de Petroterminal de Panamá está a la deriva. Eso, luego de que Morgan & Morgan –apoderado de Castor Petroleum– recusara al juez Calixto Malcolm –a quien una vez la firma denunció por enriquecimiento injustificado– y de que el abogado demandante Silvio Guerra hiciera lo propio, pero en contra de la suplente de Malcolm, por su condición de agremiada de la Asociación de Derecho Marítimo. Ojalá esto no sea impedimento para que, al final, salga a flote la verdad.
CANTADERA. Vestido de rojo, Genaro estaba el sábado en el jardín El Bosque de Monteoscuro, más perdido que Caperucita. Después, cuando le pasan las cosas, dice que solo era una copita.
Mónica Palm
mpalm@prensa.com
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