| TRANSPORTE PÚBLICO.
Articulados, tren ligero y otros demonios
Jairo Camarena
Se ha estado ventilando mucho en los medios el problema del transporte público. Desde la tragedia de octubre se han podido encontrar posiciones diferentes sobre como solucionar el problema. Vemos cómo diferentes grupos han defendido posiciones sobre cómo debería ser la solución del problema del transporte. Algunos defienden la opción de tren ligero, otros defienden los articulados. Incluso, un grupo de transportistas trajo un bus chino, para ponerlo a circular en la ruta Pedregal-Corredor, y ya han llovido críticas y alabanzas para este bus. Digamos que mi comentario al respecto es que el bus fue diseñado para 70 pasajeros parados y 40 sentados. Lastimosamente, en las rutas del corredor no pueden ir usuarios de pie, así que posiblemente termine no siendo rentable para los transportistas, y quizás sirva de excusa para desestimar el sistema articulado.
Mi trabajo me ha llevado a vivir en diferentes países latinoamericanos, por lo que he podido constatar las diferentes maneras como se ha atacado el problema del transporte. Tratemos de aprovechar los caminos andados por nuestros países hermanos para lograr nuestra solución panameña a este problema. Veamos algunos puntos que se podrían implementar.
1. Pico y placa: El parque vehicular en Panamá es enorme. Todos quieren tener auto, y muchas familias tienen 2 ó 3 autos. Los que no pueden viajan en bus, pero este enorme parque causa tranques inimaginables. Todo mundo quiere salir a la misma hora y, por consiguiente, se tranca más la calle.
Es común ver el Corredor Sur trancado en la mañana, a tal punto que han abierto un tercer carril en el tramo marino. Simplemente se quedó corto para tal cantidad de autos existentes en la capital. Solución: Pico y Placa. Este sistema consiste en limitar la circulación de vehículos que terminen en determinado numero x día de la semana, durante las horas pico. Es decir, si el sistema pone placa 6 para el miércoles, todos los autos terminados en placa 6 no podrán circular por las calles en las horas pico (6:00 a.m. - 9:00 a.m., 11:00 a.m. - 2:00 p.m., 5:00 p.m. - 7:00 p.m.). Esto reduciría la cantidad de autos en las calles enormemente.
Ahora, ¿y cómo hará la gente que ese día no puede usar su auto?Usará el transporte público mejorado, no el actual.
2. Transporte pesado: El tráfico dentro de la ciudad de mulas, remolques, equipos pesados se da a toda hora sin ninguna regulación. Se debe restringir el paso de estos vehículos dentro de la ciudad entre las 6:00 a.m. y las 9:00 p.m. Esto debería evitar los tranques que se forman por estas mulas tratando de doblar, de entrar, de rebasar, etc. Por supuesto, la industria de la construcción y el comercio reclamarán, pero es parte del granito de arena que cada sector de la sociedad deberá aportar.
3. Educación vial: Esto es importante y ya otros columnistas han hablado sobre el tema. Se trata de evitar parar el auto en lugares que pueden causar tranque, cortesía en el manejo, peatón educado. Para esto necesitamos el apoyo de las autoridades de Policía o municipales para que impongan multas a aquellos conductores o peatones que incumplan estas normas de tránsito.
4. Sistema de transporte masivo: Panamá tiene dos grandes problemas para poder implementar un sistema masivo de transporte: Calles estrechas y falta de recursos. Las calles estrechas impiden la implementación fácil de articulados, y la falta de recursos impide las construcciones de trenes ligeros o monorrieles. Igual pasó en otras ciudades. Bogotá desestimó la opción metro por falta de recursos, lo que hacía inviable la construcción de este sistema, optando finalmente por el articulado. Medellín, sin embargo, construyó un sistema metro, tipo tren, aprovechando la forma de la ciudad.
Medellín está situado en el valle de Aburrá y tiene forma longitudinal. Por su centro corre el rió del mismo nombre, y esta vía natural pudo ser aprovechada para construir el metro en una de sus riveras, interviniendo al mínimo las calles de la ciudad.
Solo en ciertos tramos en el centro se tuvo que construir aéreo, pues el ancho de las calles no permitía el paso de este tren. Así, entonces, desde Niquía en el norte hasta Itaguí en el sur, el recorrido es casi recto siguiendo el río. Se le adicionaron ramales para atender los barrios aledaños, como el metrocable de Santo Domingo Sabio, construido con cables y sobre pilastras. Para aquellas áreas como Belén que no podían ser atendidas por el metro, se complementó con el articulado.
Panamá tiene el problema de calles estrechas. Solo dos vías cumplen con la posibilidad de ampliarlas para introducir el articulado: la Transístmica y la Tumba Muerto. Las demás tienen muchas limitantes para poder implementar carriles exclusivos para el articulado. Aquí entonces entraría el ingenio de los implementadores del sistema utilizando los buses alimentadores como se hace en Bogotá, para tener acceso a aquellas áreas donde el articulado estaría en dificultades para maniobrar.
Vemos, entonces, que el problema es complejo y lleva muchos componentes. Agregar o cambiar los buses por otros, implementar un tren ligero o un articulado solo, no poner buses alimentadores, no integrar al ciudadano y a la industria y comercio, es solo ponerle una curita al sistema.
La solución debe ser integral y completa. Incluso la Asamblea debe jugar un papel importante al legislar con leyes cónsonas para modernizar todo el sistema. Le tocará a este gobierno hacer el estudio pertinente, y aunque quizás no hagan todos los cambios antes de terminar, por lo menos pueden dejar un marco base de trabajo que redunde en beneficio de los usuarios.
El autor es ingeniero eléctrico
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