| valores.el dólar cayó frente al real a su menor valor desde el 2000.
Lula da Silva pide paciencia a empresarios
En lo que va del año, la moneda brasileña se ha apreciado cerca del 12.7% frente a la estadounidense.
Según Lula, con la actual tasa de cambio, el Banco Central puede comprar sin frenar la devaluación. BRASILIA, Brasil/EFE
El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo ayer que no adoptará ninguna medida "intempestiva" para frenar la fuerte devaluación del dólar frente al real y pidió "paciencia" a los empresarios mientras la moneda estadounidense se acomoda.
"No me pidan para adoptar una medida intempestiva. Nunca tuve tanta convicción de que Brasil encontró su camino correcto como ahora y por eso no me pidan hacer una bobada", afirmó Lula al referirse a las quejas de algunos economistas y empresarios, especialmente los exportadores, sobre la tasa de cambio.
El dólar llegó a caer la semana pasada hasta los mil 862 reales, su menor valor desde octubre de 2000.
En lo que va del año, la moneda brasileña se ha apreciado cerca del 12.7 % frente a la estadounidense.
Voluminosas compras
Pese a que Brasil adoptó la política de libre flotación del cambio en 1999, en los últimos meses el Banco Central ha realizado voluminosas compras de dólares en el mercado en un intento de frenar la caída de la divisa extranjera.
Esas compras diarias de dólares han elevado las reservas internacionales de Brasil desde los 85 mil 839 millones de dólares que tenía a finales del año pasado, hasta unos 150 mil 690 millones de dólares esta semana.
Según Lula, con la actual tasa de cambio, "el Banco Central puede comprar, comprar y comprar" (dólares) sin frenar la devaluación, por lo que "vamos a tener que aguardar con mucha paciencia a que el dólar se acomode".
El jefe de Estado defendió la actual política cambiaria en el discurso que pronunció ante los miembros del Consejo de Desarrollo Económico y Social, que reúne a representantes del Gobierno, los empresarios, los sindicatos y especialistas en diferentes áreas.
Los exportadores alegan que han perdido competitividad en los mercados externos debido al alto valor de la producción en reales, en tanto que los industriales se quejan de que, con el dólar barato, las importaciones han pasado a abastecer el mercado interno.
El gobierno ha anunciado este año algunas medidas para compensar las pérdidas alegadas por exportadores e industriales, como incentivos fiscales y aumento de aranceles de algunos productos textiles, pero los empresarios piden una intervención directa en la política cambiaria.
"Volver atrás es peor", agregó Lula al referirse a las quejas del sector empresarial.
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