Voces que se callan, voces que se escuchan
Lo ideal es que salgan las versiones de todos los involucrados en una noticia, especialmente si es conflictiva, si no fuera posible, se debe explicar porqué.
Yasmina Reyes
yreyes@prensa.com
Al escritorio de la suscrita llegó esta carta de la señora Geomara Guerra de Jones que reproduzco seguidamente.
"Su noticia del domingo 8 de julio de 2007 que se titula "Segunda queja contra fiscal Jones" y que se refiere a una supuesta queja por hechos infundados de amenazar a un joven que mantuvo relación sentimental con mi hija, incumple totalmente con la ética de un periodista o comunicador social por las siguientes razones:
Primero: Divulga asuntos de carácter personal sin tomar en cuenta que al ser falsos los hechos narrados por su fuente, causan un daño irreparable a la vida privada de gente inocente (mi hija no es funcionaria y solo tiene 18 años).
Segundo. Publica una noticia sin informarse de la verdad... solo toma en cuenta la versión de una parte.
Tercero. Ustedes violan gravemente la reserva del sumario. Aunque estos hechos fueran ciertos —que no lo son— la ley panameña prohíbe la publicación de este tipo de noticias. (Ustedes han cometido un delito).
Ahora gozan de gran poder e influencia política y social por su gran capacidad de destruir reputaciones, pero no están por encima de la ley, y la historia de este país se los demostrará.
Cuarto. Violan la presunción de inocencia de las personas denunciadas. Esto es, si la denuncia resultara ser falsa no hay cómo recoger la condena mediática que ustedes (el poderoso medio de comunicación) han causado sobre mi familia.
Dos observaciones finales.1. Ustedes no saben nada de la vida de mi hija ni de la verdad de estos hechos. Pero yo no les voy a dar explicaciones a ustedes. El diario La Prensa no es un tribunal y lo que hacen no es libertad de prensa, es destrucción y mala fe pura.2. ¿Cómo pueden ustedes conseguir información confidencial de los expedientes del Ministerio Público?
Este no es un caso único, en muchos otros ustedes consiguen las declaraciones y piezas de los expedientes enseguida. ¿Qué poderoso aliado, qué hermandad, qué contacto les permite esta ilegal ventaja?
Siguen ustedes causando con saña un daño grave a mi familia. Son ustedes poderosos, todos les temen, pero arriba de ustedes hay un Ser superior al cual mi familia pero también ustedes, tengan la seguridad, tendrán que rendir cuentas".
Tras leer su carta, me gustaría compartir algunas reflexiones.
Entiendo el malestar de la quejosa porque parte de las intimidades de sus allegados se están ventilando públicamente, pero los hechos denunciados por los señores Eduardo Arrue Karica y su esposa, Anabella Huerta, y que el periodista Rafael Pérez G. recoge en su noticia son muy serios.
De la queja de Guerra de Jones se destaca que ella no fue consultada cuando ese es un mandato del buen periodismo y es una de las reglas que La Prensa consigna en su Manual de Redacción (1.24). "En las informaciones conflictivas, en las que se formulan críticas o cargos contra personas o instituciones, debe incluirse, sin excepción, la respuesta o explicaciones de los afectados o implicados.
El periodista debe esforzarse genuinamente por conseguir esas versiones. Si, tras varios intentos en ese sentido, no es posible obtenerlas, se puede publicar la información sin la respuesta o explicaciones de los afectados o implicados, previa autorización de un editor o su superior jerárquico. En este caso, debe indicarse claramente en el texto que, a pesar de los esfuerzos, no fue posible obtener la versión de los afectados".
Al consultar con el reportero, este explicó que él hizo las diligencias para incluir su versión, incluso hablaron por teléfono, fijaron una reunión (para el jueves 5), que no pudo concretarse, y que estuvo desde ese día intentado fijar una nueva cita —llamó jueves, viernes y sábado—. No le contestaron las llamadas.
El domingo, cuando la nota había sido publicada sin su versión —explicó Pérez—, Guerra de Jones le dejó un mensaje en el que: "(...) implícitamente reconoce los intentos que hice de conversar con ella al decir que para qué buscaba una versión suya de los hechos si nosotros, los periodistas, publicamos los que nos da la gana".
Además, la quejosa alude a acceso indebido a información e intrusión en la vida privada.
La información se la ofrecieron al periodista los propios denunciantes y él corroboró sus datos mediante sus propios contactos y fuentes a las que tiene el deber de proteger. Por otra parte, lo que se cuestiona en la nota no es la vida privada de la joven sino la denuncia contra la quejosa.
Lo ideal es que salgan las versiones de todos los involucrados en una nota especialmente conflictiva. En este caso, el periodista falla al omitir en su noticia los esfuerzos que hiciera para conseguir la versión de la afectada.
Una publicación puede hacer daño si no se consignan todas las partes; para evitarlo, es necesario que el periodista busque todas las versiones y que los aludidos expongan sus argumentos. Solo así se permite a los lectores comprender cabalmente los hechos y hacer un análisis más fiel de los eventos por contar con todos los elementos de juicio.
Transporte: de panorama sombrío para el usuario a buena experiencia
10 DE JULIO. Al leer en este diario el pasado sábado [7 de julio de 2007], las notas "Proponen nuevos diablos rojos" y "Transporte: una promesa incumplida", no cabe más que recordar lo que la misma tragedia del 23 de octubre confirmó sobre el transporte público, es que si no se hacía una transformación radical del mismo habría más tragedias para los usuarios, más negocio y poder para los transportistas. El anuncio de que, de un día para otro, los transportistas van a resolver el problema trayendo más buses "cajeta", como las autoridades los han llamado, y que en el caso de la tragedia de octubre se convirtió en maligno ataúd de hierros retorcidos, no es más que un presagio de más desastres antes de 2009. Aprovecho para solicitar a las autoridades, en especial al director encargado y viceministro [de Gobierno y Justicia] Severino Mejía, que no permita que los transportistas manipulen a los usuarios ni a las autoridades importando vehículos que no cumplen con los más altos estándares de seguridad reconocidos internacionalmente. No vale confiar en lo que dicen los fabricantes. Los buses fabricados en China no han escapado a incendios: el 1 de marzo de 2006 un bus de fabricación china se incendió en Hengxian causando 16 muertes, el 21 de septiembre de 2006 otro se incendió en Mudanjiang, dejó cinco muertos, otro el pasado 3 de junio de 2007 en Yunnan y último el pasado sábado 7 de julio en Zunyi, Guizhou, ambos con víctimas quemadas. Como nuestro país todavía no ha definido inequívocas normas estrictas que todo vehículo debe cumplir en materia de seguridad para introducirlo al país y mucho menos ser puesto en circulación para servicio colectivo, solicito por el bienestar de los usuarios y todos los ciudadanos a la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre que exija debido cumplimiento de esas normas internacionales como modelo para evitar más tragedias. Únicamente una marca de fabricación china ha pasado algunas de estos estándares, y no es ninguna de las marcas que quieren introducir. No permitan que ni siquiera de prueba se ofrezca el servicio de pasajeros ni mucho menos cobrando, hasta que se tengan buses que cumplan con normas universalmente reconocidas de seguridad debidamente certificadas internacionalmente. Con la vida de los usuarios no se negocia.
Azael Barrera
10 DE JULIO.Soy bogotana. Bogotá pasó por un proceso de modernización del transporte que tuvo sus dificultades al inicio. Fui testigo de la implementación de nuestro sistema de buses articulados. Antes de que existiera el transmilenio, las calles de Bogotá se trancaban interminablemente. Los "trancones" eran tan pesados que los conductores apagaban el motor, y que más quedaba, esperar horas para llegar al destino. Se convocó a los empresarios transportadores para crear un sistema masivo de transporte, en una sociedad entre ellos y la alcaldía, donde mediante concurso público se entregarían las rutas para su explotación por 10 años, pero ateniéndose a ciertas normas de unidad e identidad de los vehículos y control de la calidad del servicio prestado; las velocidades, las paradas y los tiempos de cada ruta.Yo era una usuaria frecuente del transmilenio, me causaba gracia al ir en el articulado, —sentada o de pie, súper lleno o más o menos desocupado—, ver los autos trancados, mientras que el bus avanzaba.El sistema, en mi concepto, cambia la vida de todos; menos tiempo muerto en un bus, buses limpios con mantenimiento permanente realizado y supervisado por personal idóneo y capacitado. Sus conductores tienen salario, seguro médico, 48 horas semanales de trabajo, derecho a vacaciones, tienen uniformes, hora de almuerzo y descansos, con sesiones de estiramiento dirigido.La ciudad adquirió más culturización, cambió por completo su apariencia y se tornó menos agresiva, mejorando la calidad de vida del ciudadano.Para que este sistema funcione, las dos cosas principales —para mi concepto— son: no colocar buses en circulación hasta que exista una infraestructura bien terminada (carriles exclusivos, paradas, puentes peatonales, terminales, horarios, rutas) y dos, una buena administración.No pierdan la oportunidad para hacer este proyecto realidad. Traer articulados y tirarlos a la avenida sin un sistema es cambiar un diablo rojo por un articulado. No gasten la platica de esa manera, inviértanla en un sistema de articulados bien estructurado y ejemplar.
Arley Dilia Reyes Guerrero.
10 DE JULIO.La gran noticia que nos acaba de regalar el "gobierno del sí se puede" es que no se puede con los transportistas, que han logrado mantener su statu quo, sin importarles absolutamente la opinión de este pueblo. No me sorprendió, pues que el Gobierno aplazara hasta el 2009, la implantación de un nuevo sistema de transporte masivo para la ciudad. Por ello nunca me creí el cuento. Pensé solo dos cosas: que no estaba en su plan de gobierno o que simplemente lo harían dos años antes de las elecciones, para que nos comiéramos el pastel. Pues me equivoqué, ni una ni otra. Simplemente está suspendido y vaya usted a saber porqué.
Gerardo Moreno
¿Cómo llego a ‘Autodepot’ a buscar mi licencia?
11 DE JULIO. Me encanta ver cómo en este país, en el afán de simplificar, no solo confunden y enredan, sino que lo hacen a uno perder tiempo. Ahora resulta que yo, porque me llamo Gisela (nombre que empieza con la letra G), y que además vivo en el área de El Dorado y trabajo al lado de Plaza Concordia, tengo que ir hasta Autodepot (que no sé dónde queda pero que, seguramente, no está a la vuelta de la esquina) a buscar una licencia nueva que tampoco he pedido porque renové la mía hace menos de un año. Y, supongo también, que será imposible solicitar que envíen mi flamante nueva licencia a Concordia (en donde vengo haciendo mis trámites de auto con el Municipio desde hace más de 10 años) porque "¡qué frescura la mía!" querer ahorrar tiempo y gasolina (carísima) cuando ya establecieron las condiciones para la entrega de las licencias. ¿Podrían por favor profundizar más en esta noticia? Porque cuando uno llama al Tránsito para averiguar, nadie sabe nada.
Gisela Cohen
Nota de la defensora. La lectora no está sola, mucha gente se ha quejado de lo mismo, y, como ella, muchos no saben dónde queda Autodepot, por lo que al preguntar, el reportero tenía lista la dirección: "Autodepot queda en la vía Tocumen, frente a la barriada El Crisol. Después de Villa Lucre hay un Don Lee, dos minutos más adelante a mano derecha queda Autodepot.
De paliativos y de justicia
11 DE JULIO.He leído con sumo interés la declaración de Rolando Rodríguez [ex fiscal] de que, "Hay recursos para paliar condenas". Estas palabras, enunciadas en el contexto del juicio de Manuel A. Noriega, nos recuerdan que son muchas las condenas que se deberían paliar.Por ejemplo, la de Moisés Giroldi. El quedó condenado a varias horas de tortura y luego a muerte. ‘‘Mátelo", le dijo Noriega al capitán Heráclides Sucre. "Estoy harto de su lloriqueo". Y Sucre le pegó un tiro.¿Qué recurso paliativo hay para Giroldi? ¿Cuáles recursos tienen su viuda y sus huérfanos?Condenaron a tortura y muerte a muchos otros. A Serafín Mitrotti le abrieron las venas. A Román Vega le mataron a palizas por no querer asistir a la concentración que armó Omar Torrijos durante la visita de Jimmy Carter. A Héctor Gallego y a Encarnación González Santizo los lanzaron de helicópteros.¿Habrá paliativo para estas últimas condenas? Condenaron a varios jóvenes panameños a ceguera a través de la represión durante la crisis. ¿Hay recursos para restaurarles la vista? En los casos de los que perdieron ambos ojos, ¿hay recurso que los dejará ver con uno?A Patria Portugal la condenaron a crecer sin padre. A los padres de Jorge Camacho les condenaron a envejecer sin su hijo a su lado. ¿Qué recursos tiene Rodríguez para ellos? Todas estas condenas y muchas más, incluyendo condenas de cárcel y de exilio, se impusieron sin juicio ninguno. Hasta que haya recursos para paliarlas, mejor no hablar de paliar otra.
R. M. Koster
La pregunta que nadie hizo
11 DE JULIO.Creo que ha sido una oportunidad de oro para resaltar la honradez aun ante la necesidad, el hecho bien divulgado del oficial [Robin] Lorenzo, quien devolviera a su dueño, un ciudadano norteamericano de paso en Panamá, su cartera extraviada con, entre otros dineros, tres billetes de $10,000.00 (diez mil dólares) cada uno.Lo que nadie se ha preguntado es: (1) ¿Dónde consiguió el ciudadano norteamericano tres billetes de $10,000.00 cada uno?(2) ¿Declaró el susodicho ciudadano extranjero que entraba al país con ese dinero?(3) ¿A quién le pagaría con esos billetes de tan alta cuantía? ¿Sería que los necesitaba para pagarle al chinito las legumbres, que se comería cada día de su estadía en Panamá?La noticia se queda corta como la suspicacia periodística, a no ser que nosotros desconozcamos que se prohibió hacer estas preguntas.
Dr. Pedro Ernesto Vargas
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