| TRATADO DE LIBRE COMERCIO.
Cómo superar el éxito de Asia en EU
Eric T. Miller
El pasado 28 de junio, los gobiernos de Panamá y Estados Unidos firmaron el tratado de libre comercio (TLC), que reduce las barreras al comercio y la inversión entre los dos países. Al tener Panamá acceso al mercado consumidor más grande del mundo, el TLC brinda grandes incentivos al sector productivo panameño para que se reestructure y se torne más competitivo internacionalmente. Hoy en día, muchos fabricantes panameños sienten presiones competitivas de los productos de Asia de bajo costo tales como calzado, ropa, joyería y alimentos. El TLC ofrece a Panamá una base económica esencial para enfrentar el reto de las importaciones de bajo costo de Asia.
Panamá no puede competir con países como China con base en el costo de la producción - ni debería desear tener una economía cuya competitividad se base en pagarles a los trabajadores B/.0.20 por hora. En su lugar, Panamá necesita concentrarse en desarrollar productos para los nichos que compitan por precios de niveles medios a altos en los mercados globales. Como proveedor de bienes más costosos y de lujo, Panamá crearía fuentes de empleo mejor pagadas, permitiendo que sus trabajadores se unan a la clase media global.
Con el fin de elevar la cadena de valor, es necesario que el sector productivo panameño base su competitividad en los tres factores interrelacionados que guían a las firmas globales exitosas: (1) diseño; (2) calidad; y (3) posicionamiento de marca. En este escenario, el precio es solo uno de los factores que guían las ventas.
Esta transformación se verá beneficiada por una de las fortalezas internas clave de Panamá: una gran cantidad de individuos creativos (desde arquitectos hasta diseñadores gráficos hasta ingenieros industriales) que pueden contribuir a la producción de productos innovadores de alta calidad. Panamá también cuenta con la estupenda ventaja de ser visto como "fabuloso" en otros países. Recientemente, importantes publicaciones de Estados Unidos, como The New York Times y publicaciones especializadas como Architectural Digest escribieron entusiastas artículos sobre Panamá. Ralph Lauren, el famoso diseñador, incorporó la Colección de Panamá - incluyendo trajes enteros, sombreros y The Panamá Bag, un bolso de cocodrilo -como una parte prominente de lo que ofrece para esta primavera 2007. Aunque ser "fabuloso" facilita el desarrollo de marcas panameñas genuinas, es necesario que las firmas entiendan e internalicen la importancia de producir, no solo productos de alta calidad, sino también productos cuyo aspecto y percepción "se conecten" con los consumidores norteamericanos y otros a nivel emocional y estético.
El Panama Trade Capacity Building Project (Proyecto TCB), financiado por Usaid e implementado en conjunción con el Centro Nacional de Competitividad, está trabajando con alrededor de 50 pymes en la industria agro-alimentaria, productos artesanales y el sector de la tecnología de información y comunicación, con el fin de implementar esta metodología de competitividad transformativa. El Proyecto TCB está utilizando un enfoque de dos pasos con cada compañía: (1) el desarrollo de productos de alta calidad que "se conecten" con los consumidores norteamericanos; y (2) la presentación de productos refinados para los compradores norteamericanos. Aunque los detalles de cada caso son diferentes, hay dos ejemplos ilustrativos:
Una compañía panameña de calzados especializados cuya participación en el mercado local se vio socavada por las importaciones de la China. Con la ayuda de un diseñador de calzados reconocido internacionalmente, la empresa panameña volvió a rehacer completamente el producto, incorporando nuevos materiales, colores y confección. Además, el Proyecto TCB le creó una marca para mercadear el producto en Estados Unidos. Actualmente los nuevos prototipos están siendo considerados por los compradores de un importante comerciante minorista norteamericano de calzado.
Una pequeña compañía de bebidas que está tratando de ingresar al mercado norteamericano. Expertos de la industria agrícola del Proyecto TCB ayudaron a la firma a hacer su empaquetado más atractivo para los consumidores norteamericanos y garantizar que su producto cumpliera con todas las normas de importación norteamericanas. La firma también recibió capacitación intensiva en exportaciones y participó, junto con otras pymes panameñas del sector de la agro-industria, en la feria comercial Fispal Latino, organizada por el Proyecto TCB en Miami, a principios de junio.
Estas acciones demuestran que Panamá puede superar el éxito alcanzado por las importaciones asiáticas de bajo costo y sacar ventaja de las oportunidades que le ofrece el TLC para desarrollar nichos lucrativos de productos de alta calidad en el mercado norteamericano, si cambia la base sobre la cual compite. Independientemente de lo que haga Panamá, China poseerá el mercado de productos de menor calidad y precio en todo el mundo. Sin embargo, desarrollando marcas de productos reconocidos cuyo diseño "se conecte" con los consumidores norteamericanos y denote alta calidad, Panamá puede maximizar su utilización del TLC como una herramienta para el desarrollo económico y el alivio de la pobreza. Por su parte, Usaid, a través de su Proyecto TCB, trata de ayudar a Panamá a emprender esta transformación.
El autor es director del Proyecto TCB financia
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