| MUERTE DE 11 DIPUTADOS.
Uribe, en dilema político
| AFP/Carlos Julio Martínez |
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| COLOMBIA. Los colombianos marcharon ayer para pedir la paz y se congregaron para orar por los diputados muertos. 873258 |
BOGOTÁ, Colombia/EFE
El presidente colombiano, Álvaro Uribe, está ante uno de los hechos más graves de su mandato al conocerse ayer la muerte de 11 de los 12 diputados regionales que estaban secuestrados desde hace más de cinco años por la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Pese a ello, el Presidente reafirmó su política respecto a las FARC, a quienes acusó del "vil asesinato" de los 11 diputados departamentales del Valle del Cauca, secuestrados el 11 de abril de 2002, e insistió en que no habrá "zona de despeje" para negociar.
Al mismo tiempo, tanto los familiares de los muertos y de los secuestrados, como otras organizaciones sociales de apoyo, piden al Gobierno que negocie con las FARC el "acuerdo humanitario" para liberar a los secuestrados a cambio de medio millar de guerrilleros presos.
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