TAL CUAL
RECOMPENSAS. Gustavo Barragán, el defenestrado director interino de la PTJ, no solo cometió el desacierto de promover a Luis Carlos Ramírez, sino que también ascendió al inspector Rubén Feullebois, pese a que ha sido investigado por faltas que van desde violaciones al reglamento interno de la PTJ hasta negligencia policial. Incluso fue separado del cargo hace 10 años. Algo parecido ocurrió con el jefe de Seguridad, Gustavo Chong-Ho, destituido en 2006 y reintegrado este año. ¿Será acaso que la consigna en la PTJ era "pórtate mal y te ascenderán"?
RECLAMO. Mireya Lasso se molestó con sus colegas del PRD, porque estos le endilgan el origen del proyecto que deroga la "Ley Faúndes" (aprobado ayer en segundo debate) a Susana de Torrijos –próxima a cumplir 83 primaveras– y no a ella, que fue la proponente original. En política, hay que saber cuándo salir en la foto.
CUENTO. Ayer, el Mici comunicó a los periodistas que cancelaba una conferencia sobre Harken, porque Alejandro Ferrer se hallaba "indispuesto". Pero este no estaba ni en cama ni en reposo, ya que a esa hora se dirigía a tomar un avión para Washington. ¿Por qué nos cuentearon con la salud del ministro? Si lo que quería Ferrer era llegar temprano a EU, lo hubiera dicho, y ya está.
Mónica Palm
mpalm@prensa.com
|