| A LOS POLÍTICOS.
¡Saquen sus manos de la salud del pueblo!
Manuel A. Cambra G.
Durante más de 30 años ejercí la profesión de odontólogo en el sector privado exclusivamente. A pesar de una participación beligerante en la Cruzada Civilista nunca reclamé "espacio político" en el primer gobierno democrático, luego de 21 años de dictadura militar. No fue sino hasta 1999, en la segunda gestión arnulfista, que acepté la posición de enlace entre el Ministerio de Salud y la Asamblea Legislativa y luego como director de la Región de Salud de San Miguelito, Las Cumbres y Chilibre por aproximadamente once meses al final de la administración Moscoso.
El concepto de "espacio político partidista" en materia de salud no debería tener cabida. La única política tolerable en salud es aquella orientada a brindar salud a los panameños, no solo porque es lo correcto si no porque lo manda la Constitución de la República de Panamá.
A pesar de muchas presiones por "espacios políticos", los ministros José Manuel Terán y Fernando Gracia siempre se identificaron con el personal técnico del Ministerio de Salud, con tolerancia y respeto a filiaciones político-partidistas. Esto demostró entereza de carácter y compromiso con el país.
Durante el tiempo de los militares y su incipiente brazo político, el Partido Revolucionario Democrático, muchos profesionales de la salud profundizaron sus estudios en salud pública. Durante la administración Terán, se exigió a todos los directores de hospitales nacionales a tomar una maestría en administración en hospitales.
Extraña entonces la situación sanitaria tan comprometida en la que se debate el país. Ya no valen las excusas ni echarle la culpa a la administración anterior como han manifestado algunos voceros del actual gobierno. Es de suponer que los profesionales y técnicos que se han desempeñado dentro del sistema de salud han sido relegados, los programas de salud reemplazados por las líneas dictadas desde los CEN políticos y existe una nociva injerencia de otros despachos de la actual administración gubernamental. Es una realidad que los servicios de salud están a disposición de representantes y diputados del PRD bajo el maquillaje de demagógicos programas de salud comunitaria o de corregimientos.
No puedo aceptar que después de 21 años de gobierno autoritario, cinco años de la administración Pérez Balladares y casi tres de la actual, Panamá no esté posesionada sanitariamente entre los países del primer mundo. Entonces, no se le pueden atribuir las fallas del sistema a las administraciones Endara y Moscoso, que en conjunto sumaron nueve años y meses, donde hubo avances que fueron reconocidos por la OPS y la OMS, entre otros organismos internacionales.
El día en que la salud pública y la seguridad social, por mencionar dos sectores importantes de la vida nacional, dejen de ser botín o herramientas de los políticos partidistas, comenzará a arreglarse el problema sin tantas mesas de diálogo o concertaciones que lamentablemente también son manipuladas políticamente.
Políticos: ¡saquen sus manos de la salud del pueblo!
El autor es adontólogo
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