| ECOLOGÍA.
Estamos perdiendo los bosques
Isis Pinto
Es alarmante lo rápido que estamos perdiendo nuestros bosques. Tan solo en el periodo de 1981 a 1990 la América Tropical perdió 74 millones de hectáreas de bosque, lo que corresponde a una deforestación anual de 0.75%. En 1950, Panamá tenía el 70% de su territorio cubierto por bosques, no obstante, en el año 2000 se realizó una evaluación y resultó que esta cifra disminuyó a un 45%; lamentablemente no encontré datos más recientes, pero es muy probable que esta cifra continúe disminuyendo año tras año.
La colonización desordenada y no sostenible de las áreas boscosas es la principal causa de la acelerada deforestación que acosan a nuestros bosques en respuesta a presiones de inmigración, construcción de carreteras, vías de acceso, expansión agrícola-ganadera, y especulación de la tierra, entre otros. Pero el problema no solo es la pérdida de la cobertura boscosa sino también del ecosistema, pues debemos recordar que los bosques tropicales cubren tan solo el 7% de la superficie del planeta, pero albergan más de la mitad de la riqueza mundial de especies.
Por ejemplo, la deforestación de un bosque para establecer potreros ocasiona una variedad de cambios en el ecosistema que no lo visualizamos pero ocurren, algunos son: aumento en la temperatura superficial del suelo, disminución en la evapotranspiración y precipitación, lo que provoca una mayor incidencia de temperaturas extremas y prolongada estación seca, cambio en la circulación del viento, mayor erosión del suelo y transporte de sedimentos a las fuentes de agua, alteración en la capacidad de los suelos para absorber agua, lo que produce mayor escorrentía superficial y desbordamiento de ríos. La pérdida de los bosques también conlleva a la extinción de muchas especies, no solo las que allí habitan, sino también de especies migratorias que usan estos fragmentos de bosque como corredores para sus largos desplazamientos.
Como vemos, los bosques albergan variedad de especies de las cuales el hombre hace uso, nos permiten mantener un clima estable y agradable, protegen el suelo de la erosión, evitan las inundaciones, y también son fuente de medicamentos. En la actualidad muchos de los medicamentos nuevos se derivan de sustancias extraídas de plantas, hongos, animales, bacterias y organismos marinos. Por ejemplo, uno de los medicamentos que se utiliza para combatir el cáncer es el Vincristine, extraído de la planta Catharanthus roseus, la cual antes se consideraba como un árbol inútil.
Finalmente, otro de los beneficios que nos ofrecen los bosques es su capacidad para tomar el CO2 (dióxido de carbono) de la atmósfera y convertirlo en materia orgánica, proceso que se conoce como fotosíntesis. Pero en el siglo XIX con el inicio de la revolución industrial incrementaron las emisiones de CO2 ocasionando un calentamiento global, estas emisiones han incrementado en los últimos 40 años a 45 ppm. Sin embargo, existe una relación inversamente proporcional entre nuestros bosques y las emisiones de CO2, lo cual es inaceptable, pues son ellos quienes pueden ayudarnos a evitar el sobrecalentamiento de la tierra.
La autora es gerente de educación ambiental de Fundación MarViva
|