| MANDATO.Su mayor error fue enviar tropas a Irak.
A Tony Blair se le acabó su tiempo
El ex líder laborista tenía un gran talento para convencer a las masas. Ahora, sus palabras perdieron peso.
Con Blair, Inglaterra vivió un auge económico. Actualmente, la tasa de desempleo es muy baja.
| AP/Stefan Rousseau |
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| DERROTADO. A Tony Blair, su apoyo a George Bush le costó el puesto.871541 |
LONDRES, Inglaterra/DPA
Tony Blair podría ahora escalar el Everest, recomienda el montañista Tim Clark, de 27 años. "Nunca es demasiado tarde", añade. No es un mal consejo, pues Blair está acostumbrado a las alturas, pero de momento no habrá cumbres.
El miércoles, el primer ministro británico dejará el cargo tras diez años. Renuncia uno de los jefes de gobierno más influyentes del mundo, pero también más polémicos.
Críticos y admiradores quedan unidos por el convencimiento de que Blair es una persona carismática sin igual y, al menos al principio de su mandato, capaz de ilusionar y convencer a las personas.
Cuando en mayo de 1997 el primer ministro más joven en la historia de Gran Bretaña accedía al poder representando al Partido Laborista, el país suspiró aliviado. Tras años de dominio gris de los conservadores se respiraban aires de cambio, a los que Blair les supo sacar el mejor partido con su encanto juvenil y fresco.
Para encandilar a las masas y a los medios, Blair contó con la ayuda de su talento interpretativo, del que durante años ya ofreció una buena muestra sobre los escenarios: ya fuese como líder del grupo rock "Ugly Rumours" o dando vida a Marco Antonio en la obra de Shakespeare, Julio César.
"Siempre estuvo atento a la impresión que causaba en los demás. Era un actor excelente", afirmó su profesor de teatro del elitista colegio privado Fettes College, en la localidad escocesa de Edimburgo.
Como arquitecto del "Nuevo Laborismo" extirpó el pensamiento socialista del ideario del partido. Junto con el ex canciller alemán Gerhard Schroeder creó en 1999 las bases para una moderna política socialdemócrata en Europa. Y con Blair, el Reino Unido vivió un despegue económico vertiginoso: el desempleo es tan bajo en la actualidad que otros jefes de gobierno palidecen de envidia.
Pero con la decisión de enviar tropas británicas a Irak, el supermán perdió su magnetismo. Pese a la gran oposición en el país, decidió estar "hombro con hombro" con el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, tras los atentados del 11 de septiembre.
El mayor error de su carrera seguramente fue que desechó todas las dudas sobre la posesión de armas de destrucción masiva en Irak.
Ridiculizado como "perrito faldero" de Bush, Blair sigue sufriendo del desamor de los votantes. "Su lugar en la historia quedará marcado sobre todo por la guerra de Irak", dijo el historiador Ian Kershaw, de la Universidad de Sheffield.
"A Blair ya nadie le cree ni una palabra", sentencia David Hopper, secretario general del sindicato minero NUM.
Pero hasta la fecha Blair no ha lamentado esa crítica decisión. "Hice lo que consideré correcto para nuestro país", dijo en mayo en un discurso en el que anunció su retiro definitivo y con el que despejó el camino a Gordon Brown.
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