| DIETILENE GLYCOL.ÁNGEL DE LA CRUZ, DIRECTIVO DE MEDICOM, HABLA DESDE LA CÁRCEL.
‘No alteré las fechas de vencimiento’
El responsable de traer a Panamá la supuesta glicerina que luego resultó ser una sustancia tóxica, afirma que no supo que la mercancía venía de China sino hasta el final, y ya en el país nunca abrió los contenedores con el producto.
| LA PRENSA/Archivo |
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| TRAS LOS BARROTES. De la Cruz, quien lleva siete meses preso, dice que lo tratan como a cualquier delincuente.869049 |
José Otero
Rafael Luna Noguera
panorama@prensa.com
Antes de octubre de 2006, muy pocas personas en Panamá sabían de la existencia de Ángel De la Cruz o tenían conocimiento sobre su empresa, Medicom S.A. Hoy, sin embargo, ambos nombres son asociados enseguida con las más de 100 muertes provocadas por el consumo de medicamentos contaminados con dietilene glycol.
Y es que fue Ángel De la Cruz, a través de Medicom S.A., quien en 2003 importó al país un lote de supuesta glicerina, que luego resultó ser la sustancia tóxica que provocó los envenenamientos.
Actualmente, De la Cruz lleva siete meses preso y con excepción de un par de entrevistas concedidas a TVN y La Prensa días antes de que lo arrestaran, el 17 de noviembre de 2006, y de algunas frases expresadas al ser trasladado a la fiscalía superior especial que investiga los hechos, es poco lo que ha dicho sobre su supuesta responsabilidad. Hasta ahora.
Luego de varias semanas de espera, De la Cruz respondió un cuestionario de La Prensa y en sus planteamientos, a grosso modo, reflexiona acerca de su situación.
Pero quizá lo que más llama la atención es su posición frente a uno de los hechos en los que, según han admitido las autoridades, se sustenta su detención. Se trata del cambio en las fechas de vencimiento de la supuesta glicerina importada.
"Yo nunca alteré la fecha de vencimiento, porque los tanques del producto no traían tal cosa. La glicerina no es perecedera, no es tóxica, no se envenena con el tiempo. Lo que nosotros hicimos fue poner un etiquetado de tres años como fecha de garantía a la Caja de Seguro Social, basados en lo que nos aseguraron nuestros técnicos", dijo.
Más allá, precisó que el problema con el producto no se relaciona con la garantía ni con el vencimiento. El problema, según él, es que lo que llegó de España no fue glicerina sino dietilene glycol.
En ese sentido, De la Cruz advirtió que su decisión de hacer negocios con la empresa española Rasfer Internacional obedeció a que esta ofrecía materia prima para la fabricación de medicamentos.
En relación con el embarque de 2003, aclaró que nunca supo que la mercancía procedía de China sino hasta último momento. "Fue de mucha sorpresa para mí, porque nunca se había negociado una glicerina que no fuese de Rasfer y mucho menos que viniese de China. Al final, como ya el señor Jordi tenía mi orden de compra en su poder y me había dicho que ya la glicerina estaba pedida, tuve que aceptar el producto como una compra de buena fe, considerando que Rasfer tenía experiencia en la venta de medicamentos", narró.
No podía revisar nada
Por otro lado, De la Cruz salió al paso a otro de los hechos en los que las autoridades se basan para atribuirle la responsabilidad primaria en el caso: la falta de análisis de la mercancía.
"Debo aclarar: la glicerina no llegó a mi depósito. Fue directo a la bodega de la CSS, porque hay una cláusula en la orden de compra de la CSS según la cual se debe entregar la mercancía con el sello de fábrica. No se pueden abrir los tanques, pues de lo contrario no reciben el producto", puntualizó.
El empresario rechazó el que se le involucre a él y a su familia con grupos políticos y de poder económico. "Si yo tuviera poder político o económico, hace mucho no estuviésemos presos. Además, no hubiese dejado de pagar compromisos económicos, entre estos la factura de Rasfer, que no pude pagar porque en la CSS me retrasaron un pago por 13 meses".
De la Cruz afirmó que en 14 años de negocios con el Gobierno, jamás tuvo ningún problema legal ni manchó su reputación. Pero ello, según él, no fue gracias a contactos sino a su dedicación y esfuerzos, que le permitieron tener relaciones no solo con el Seguro Social, sino con el Ministerio de Desarrollo Agropecuario, la Universidad de Panamá, la Universidad Tecnológica de Panamá y con el Instituto de Investigación Agropecuaria.
Los verdaderos culpables
El propietario de Medicom S.A. aprovechó la ocasión para denunciar que el trato que le han dado en prisión –La Joya– es como el que se le brinda a cualquier delincuente o narcotraficante.
A su juicio, los verdaderos responsables de lo sucedido en Panamá son los dignatarios de la empresa española Rasfer Internacional, a los que, recordó, ya demandó.
Dijo que también demandará al Estado panameño. "Esto es injusto. Tengo siete meses preso sin tener responsabilidad directa por lo ocurrido. Aquí, el problema radica en que los controles para los productos de consumo humano son muy deficientes", añadió.
CRONOLOGÍA DE LOS HECHOS
.2 DE OCTUBRE 2006: El ministro Camilo Alleyne y el director de la CSS, René Luciani, admiten la muerte sospechosa de seis personas. Cifras extraoficiales, en cambio, daban cuenta de 17 víctimas fatales.
.11 DE OCTUBRE 2006: Luego de estudios, las autoridades de Salud determinan que las muertes -entonces 22- son ocasionadas por el dietilene glycol, contenido en medicinas de la CSS.
.19 DE OCTUBRE 2006: La Fiscalía Auxiliar realiza las primeras detenciones por el caso, todas vinculadas con Medicom.
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