Unas de cal y otra de arenas
Campo Elías Estrada
cestrada@prensa.com
OPINIÓN. La derrota de Panamá ayer contra Estados Unidos en la Copa de Oro era algo que se veía suceder antes del partido, no hubo la sorpresa que todos esperábamos, pero tenemos que ser francos y tomarlo con cabeza fría sin llegar a desconocer la gran diferencia que existe entre el fútbol norteamericano y el panameño, porque desconocerlo me parece que es como estar fuera de la realidad. Un aficionado común tal vez pase por alto esas diferencias, pero los que estamos metidos en los medios no podemos dejarnos llevar por las emociones, aunque a veces pasa, porque el fútbol es un deporte que despierta mucha pasión y a veces involuntariamente caemos presa de esa fiebre que contagia a propios y extraños.
El fútbol panameño ha mejorado considerablemente, los resultados se están dando, ya no se es la cenicienta en el área y una muestra se dio en la Copa de Oro donde los supuestos colosos del área tuvieron que sudar la gota para vencer a Panamá.No sé cuándo se nos presente otra oportunidad tan "fácil" para vencer a una selección mexicana tan floja como la que derrotó a Panamá el miércoles. Uno de los recuerdos más ingratos que nos dejó el torneo. Ayer fue diferente, nos ganó un equipo como Estados Unidos más completo que el mexicano, que también tuvo que emplearse a fondo para derrotar al panameño, en el partido más difícil que haya tenido en el torneo, a tal punto que recibió el primer gol en sus cuatro partidos.
Es obvio que la selección mayor está mejorando desde la eliminatoria pasada y aún más con Alexandre Guimaraes, pero le falta mucho, sobre todo cuando se enfrenta a rivales difíciles, de peso y fibra como el norteamericano y el mexicano, donde no se puede dar el gusto de malograr las oportunidades de gol que se generan, porque estos son equipos que con una llegada marcan. Son selecciones a las que no les cuesta mucho generar una llegada como a los nuestros. Hoy vemos a un equipo panameño más aguerrido, peleador, con mucho coraje, fuerte y con llegada, pero inocente a la hora de definir, así tengamos a Blas Pérez o José Garcés en sus mejores momentos.
Panamá sigue siendo ingenua en muchos aspectos, le falta más picardía y cabeza fría.Hay que aplaudirle el esfuerzo y empuje que tuvo en la Copa de Oro, pero no se puede caer en el error de estar llorando siempre y hablando de mala suerte y malos arbitrajes, cuando los partidos de este torneo lo perdieron los jugadores. El arbitraje de ayer estuvo pésimo para los dos equipos.Blas Pérez botó ayer dos goles cantados y después vino la respuesta de los norteamericanos con la apertura en el marcador.
Son aspectos que Guimaraes tiene que mejorar de cara a la eliminatoria, porque de nada vale tanto esfuerzo para después perder de manera inocente, aunque ayer, contra Estados Unidos el 2-1 salió barato porque en el primer tiempo los gringos tuvieron para golear.Guimaraes tiene mucho por mejorar en este equipo que en la Copa de Oro tuvo unas de cal y otras de arena
El autor es periodista
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