| TORNEO.UN TRIUNFO GIGANTE EN EL US OPEN.
Un Ángel cayó del cielo en Abierto de Estados Unidos
El jugador argentino se armó de valor y soportó los embates de Tiger Woods, número uno del mundo.
Para los hijos de Cabrera esta victoria la comparan con un mundial de fútbol, deporte nacional del país.
| AP/Elise Amendola |
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| ES MÍO. Ángel Cabrera, de Argentina, le da un abrazo al trofeo luego del ganar el Us Open, uno de los grandes del golf mundial.868075 |
BUENOS AIRES, Argentina
DPA
El argentino Ángel Cabrera, flamante ganador del US Open, es un deportista que "se hizo desde abajo, con gran esfuerzo, voluntad, trabajo, perseverancia y fuerte personalidad", según lo definió ayer Manuel Tagle, el presidente del Córdoba Golf Club de Villa Allende, su ciudad natal.
Cabrera será recibido hoy en el aeropuerto de Córdoba y de allí será acompañado hasta Villa Allende, donde se le preparan grandes homenajes.
Cabrera nació el 12 de septiembre de 1969 y pasó una niñez "ajustada", con una serie de necesidades económicas que, sin embargo, no fueron obstáculo para que terminara abriéndose camino en el mundo del deporte.
En 1989 se casó con Silvia, con quien tuvo dos hijos: Federico y Ángel, que desde el domingo no paran de festejar la consagración del padre en Estados Unidos y esperan ansiosos su retorno para seguir celebrando.
Fuera de apuestas
Grandeza fue la palabra en boga toda la semana en el Abierto de Estados Unidos para describir el tipo de virtud necesaria para ganar el título.
Un elemento que fue la distinción de Ben Hogan, Bobby Jones y Jack Nicklaus, todos mitos del golf, al consagrarse como campeones en este torneo. El mismo factor que Johnny Miller desplegó cuando estableció su tarjeta récord de 63 golpes en 1973.
Además, Tiger Woods parecía tener a la mano la conquista de su 13er título en un major, dejándolo más cerca del récord de 18 que ostenta Nicklaus.
Pero nadie tomó en cuenta a Ángel Cabrera, un virtual desconocido en tierras estadounidenses.
El argentino figura duodécimo en la lista de ganancias de la gira europea, pero su perfil en Estados Unidos era casi que inexistente.
Pese a haber figurado seis veces entre los diez primeros en majors, el nombre de Cabrera rara vez asomaba en la discusión de los candidatos al título en los grandes torneos.
Todo cambiará
Ahora, tras haber superado a Woods (el número uno del ranking) y a Jim Furyk (el 3) para adjudicarse el segundo major de un golfista argentino, y segundo latinoamericano, todo cambiará.
De raíces humildes, Cabrera dejó de estudiar y se dedicó al golf, ya que el trabajo de caddie le permitía jugar en el campo de su natal Córdoba,
En Argentina el pusieron El Pato como apodo por la manera como camina por el fairway.
"Me dedique a caddie para llevar el pan a la mesa", dijo Cabrera, que ahora depositará en su cuenta bancaria un cheque que asciende a los 1.26 millones de dólares.
El otro golfista argentino en ganar un major fue Roberto de Vicenzo en el Abierto Británico de 1967.
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