| LA DIPLOMACIA TERRORISTA.
Es más barato comprar gente que armamentos
José Brechner
Entre las formas de acción del terrorismo está la diplomacia-con-dinero que despliegan sus emisarios. La idea de usar las relaciones internacionales como arma, surgió cuando Arafat se dio cuenta de que no podría vencer a Israel militarmente y optó por adquirir conciencias y votos de los corruptos del mundo.
Es más barato comprar gente que armamento, y hay más personas influyentes en venta y a precios más económicos en los países tercermundistas, de ahí que los musulmanes estén penetrando con relativa facilidad en Latinoamérica.
La diplomacia terrorista tiene muchos adherentes entre las izquierdas europeas que, en concordancia con sus chuecos conceptos ayudan y protegen a quienes desean aniquilarlos. Francia fue tradicionalmente el gran favorecido de las relaciones con los árabes. Su mejor cliente era Saddam Hussein. Los franceses controlaban 22.5% de las importaciones iraquíes. Con el controvertido programa Alimentos por Petróleo se convirtió en el tercer beneficiario más grande y en el mayor socio europeo de Irak. Aproximadamente 60 compañías francesas operaban en ese país. La compañía petrolera Total Fina, controlaba 25 por ciento de las reservas de crudo. Desde 1981 a 2001 de acuerdo al Instituto Internacional para la Investigación de La Paz de Estocolmo, Francia ha sido responsable por más del 13% de las importaciones de Irak. Tampoco hay que olvidar que construyó, sin importarle el resto del planeta, el reactor nuclear destruido por Israel en 1982 que, de haber seguido en pie parte de Asia Menor y Europa ya hubiese desaparecido.
Inquietante es la estrecha relación del presidente Pervez Musharraf -aparentemente moderado- con la familia real Saudita. La textura religiosa de Pakistán está formada por 77 por ciento de Sunitas adoctrinados bajo la intolerante filosofía Wahhabi exportada por los saudíes a través de libros de texto, poniendo al mundo budista e hinduista en riesgo. India y Pakistán ambos con poderío nuclear, mantienen tensas relaciones debido, precisamente, al terrorismo islámico pakistaní. En julio de 2000, el reporte de Petroleum Intelligence Weekly denunció que Arabia Saudita enviaba 150 mil barriles diarios de petróleo virtualmente libres de costo a Pakistán. Este abastecimiento continúa hasta hoy con un valor aproximado de $3.2 millardos anuales. El asunto se torna más alarmante con la alianza sino-pakistaní para la producción e intercambio de misiles y la proliferación de armas nucleares. China es el único país no democrático con asiento permanente en el Consejo de Seguridad. Su proceso de apertura y modernización no es garantía de paz para el mundo libre.
La diplomacia terrorista actúa en América Latina. En Ecuador, en julio de 2005, se desbarató un círculo de narcotraficantes que recaudaba dinero para Hizbulá. La red se manejaba desde un restaurante libanés en Quito. Tanto el dueño como otros seis sospechosos fueron arrestados. Provenían de Argelia, Ecuador, Líbano, Nigeria y Turquía. La investigación llamada Operación Damasco, llevó a 19 arrestos adicionales en Brasil y Estados Unidos. La policía indicó que la cocaína provenía de Colombia y era enviada a Europa, el Oriente Medio y el resto de Sudamérica. La británica BBC transmitió que oficiales de los aeropuertos fueron coimeados para hacer la vista gorda. Cada cargamento valía un millón de dólares, que era enviado a Hizbulá al que entregaban 70 por ciento de sus ganancias.
En Argentina, la diplomacia iraní compró a Menem, a la Policía Federal y al corrupto andamiaje político para efectuar su infame ataque a la Embajada de Israel y a la AMIA. En Bolivia la OLP en la década de los 80 abrió una oficina representativa con apoyo del entonces vicepresidente Jaime Paz Zamora. Las fiestas para los parlamentarios, que financiaba el representante palestino, donde sobraban el whisky y las mujeres, eran motivo de húmedos comentarios en el Congreso Nacional. Hoy los vínculos de Evo Morales con Ghaddafi y Ahmadinejad no son secretos. Chávez exigió al Gobierno boliviano designar un embajador en Irán y, aumenta cada día en La Paz la presencia de extraños y sinuosos personajes llegados del Medio Oriente.
Firmas Press. El autor fue diputado boliviano
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