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Reportaje especial
Panamá, viernes 15 de junio de 2007
 

realidad. Mataderos privados crecen.

Los municipales, en extinción

Los mataderos municipales son cada vez más escasos. La competencia de los privados es feroz.

Para muchos, son el único lugar en donde se puede comprar carne de res a precios económicos.

LA PRENSA
NECESIDAD. Algunas partes de las reses son devueltas al dueño del animal para que las venda por su cuenta.866032
Vielka Corro
LAS TABLAS, Los Santos

La consolidación de grandes mataderos privados destinados a suplir la demanda de carne nacional e internacional, ha ido poco a poco sacando de circulación a los llamados mataderos municipales que por años fueron los únicos en el negocio y que siempre han sido administrados –en su gran mayoría– por municipios subsidiados por el Gobierno central.

Es así como, mientras los mataderos de empresas privadas –como Carnes de Coclé, en Santo Domingo de Las Tablas, y Los Canelos, en el distrito de Santa María– incrementan su operación, los municipales buscan la manera de sobrevivir. En Azuero solamente se mantienen en pie los mataderos municipales de Chitré y Ocú, y el matadero de Tonosí, en Los Santos.

Ocurre que las exigencias de Salud son cada vez mayores y, por ende, mayor es la inversión que deben hacer los mataderos municipales para cumplir con estas exigencias sanitarias.

Vistazo a uno de ellos

En el matadero de Chitré se sacrifican mensualmente 200 reses y unos 400 cerdos. Los interesados pagan 15.30 dólares por el sacrificio del animal bovino macho y 15.80 dólares por la hembra, mientras que por el cerdo se paga un impuesto de 6 dólares, y 9 dólares para los que sobrepasan las 300 libras.

Héctor Rodríguez, administrador del matadero municipal, dijo que las faenas de sacrificio del ganado se inician desde las 4:00 de la madrugada. El horario puede variar, sin embargo, de acuerdo con la cantidad de reses que se programa sacrificar.

En este matadero laboran unos 16 empleados que son pagados por el Municipio, mientras que otras 10 personas se benefician indirectamente con la compra de las vísceras.

Rodríguez negó que las vísceras que el Ministerio de Salud descarta sean posteriormente comercializadas en los supermercados. Estas vísceras, añadió, son destruidas por el propio médico veterinario.

Aseguró que todas las vísceras buenas, las cabezas y las patas son entregadas al productor, quien posteriormente las vende a algunas personas que se acercan al propio matadero.

El administrador del matadero municipal señaló que esta planta cuenta con agua caliente y desinfección del equipo.

El vehículo que transporta la carne también tiene refrigeración. Se está pendiente de una inversión de 80 mil dólares para que el matadero no sea cerrado.

Rodríguez reconoció que aunque el matadero no es rentable para el municipio, se mantiene abierto para brindar el servicio a la población.

John Morai, propietario de una finca porcina de Chitré, dijo que para los productores es vital que el matadero municipal continúe abierto, porque en su defecto tendrían que viajar hasta Santo Domingo de Las Tablas, o a Los Canelos. Esta movilización no solamente incrementaría los costos, sino que afectaría también a los animales porque les aumentaría la adrenalina, lo que hace más difícil sacrificarlos.

Las inconformidades de un negocio de muerte

El ganadero tableño Maximino Cedeño se queja porque, según dice, en algunos mataderos privados limpian tanto la canal de carne, que el productor pierde entre 60 y 70 libras por animal.

Cedeño asegura que en este negocio la peor parte la tiene el productor, ya que mientras a ellos solo se les paga la carne de la canal, el matadero lo vende todo: las patas, la cabeza, los testículos, los intestinos, el cuero, y hasta la propia sangre del animal.

Pero lo que más le preocupa a Cedeño, según dijo, es que sea el propio matadero el que pese a los animales. El ganadero, dice, no tiene manera de determinar si este es verdaderamente el peso, o lo que es peor, si el animal que se le está pagando era el suyo.

Aunque el ganadero tableño insiste en que el productor está a expensas de estos mataderos, reconoce, sin embargo, que sin ellos estarían "más golpeados".

Según él, han logrado incrementar el precio del ganado a 60 centavos la libra, mientras que antes el precio estaba congelado entre 30 y 40 centavos.

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