| NO HAY QUE IR AL PRIMER MUNDO A APRENDER.
Ildea y "la ciudad para su gente"
I. Roberto Eisenmann, Jr.
El Instituto Latinoamericano de Estudios Avanzados (Ildea) ha integrado a un grupo de profesionales jóvenes liderados por María Mercedes Chelle de Corró, con el que se vigorizarán las convocatorias de la organización.
El segundo programa organizado por el grupo tuvo lugar el día martes 5 de junio, titulado "Panamá… ¿una ciudad para su gente?", para lo cual fue invitado como orador principal el alcalde de Medellín, Dr. Sergio Fajardo; además participaron el Ing. Ariel Espino (director del Casco Antiguo) y el arquitecto Álvaro Uribe, reconocido arquitecto urbanista de Panamá.
La presentación del alcalde de Medellín fue inspiradora y conmovedora. Siendo Medellín la ciudad más violenta del planeta, este profesor de matemáticas en su momento reunió a un grupo de profesionales jóvenes, y juntos decidieron que como movimiento independiente iban a ganarse -voto a voto- la alcaldía de la ciudad para cambiar radicalmente las cosas. Para cumplir jurídicamente con la Ley Electoral lograron el endoso de un antiguo partido político indigenista. La campaña la hicieron sin dinero, caminando de casa en casa con hojas volantes y hablando con los ciudadanos, uno a uno. La primera campaña la comenzaron con 0% en las encuestas y la perdieron, pero con el 12% de los votos. Al día siguiente de haberla perdido salieron a caminar como si la próxima elección fuera el día siguiente… y cuatro años más tarde ganaron las elecciones con la votación más alta en la historia de Medellín. Llegaron a la alcaldía sin un solo compromiso político-partidario, y un programa sencillo, pero vigoroso de trabajo. El objetivo era convertir a Medellín, de la Ciudad del Miedo, en la Ciudad de la Esperanza.
Las bases para reducir la violencia eran la educación y el humanismo. Comenzaron por decir que en Medellín todos -todos- los educadores eran buenos; el solo darles respeto y dignidad le cambió la actitud a la mayoría de los educadores. Luego siguió un programa intenso de construcción de parques-bibliotecas de lujo ubicados en los barrios más pobres de Medellín, dedicados a ser espacios públicos donde la gente se juntara y recibiera educación y cultura en un ambiente de lujo, en su propio barrio. Se invirtieron mil millones de dólares en ocho parques-bibliotecas, y el ciudadano de Medellín se fue elevando, se tornó orgulloso de su ciudad y… ¡para qué seguir! ¿De dónde sacaron el dinero?... respuesta: "primero, eliminamos el robo y el malgasto en botellas político-partidarias… y la gente comenzó a pagar sus impuestos al eliminarse el sentimiento de rebeldía tributaria (‘no pago porque se lo roban’)".
El resultado es que en tres cortos años el alcalde Fajardo y su grupo cambiaron a Medellín radicalmente. De ser la ciudad más violenta del planeta, es ahora la ciudad poco violenta de orgullosos ciudadanos con esperanza… de gente que va bajando rejas y paredones excluyentes para encontrarse con sus conciudadanos en los maravillosos espacios públicos creados.
Luego, el Ing. Ariel Espino y el Arq. Álvaro Uribe nos hablaron de nuestro Panamá y la desordenada explosión de construcciones sin espacios públicos… y los ghettos aristocráticos tras muros que se levantan por doquier. Preguntémonos: ¿qué nos deja nuestra administración alcaldicia tras 10 largos años, comparado con lo logrado en Medellín en tres cortos años?
No hay que ir al Primer Mundo a aprender, sino -a un paso de Panamá- a Medellín, Colombia.
El próximo programa del nuevo grupo de Ildea será: "Noriega: ¿Caso cerrado en Panamá?". Será el 8 de agosto, un mes antes de la salida de Noriega de la cárcel. Entre los expositores estarán Betty Brannan - quien hablará sobre qué hará con él EU (¿se podrá quedar allá?- ¿lo deportarán?... y, de ser así, ¿a dónde?)... la procuradora Ana Matilde Gómez -sobre qué pasa si llega a Panamá… y Roberto Brenes, representante de la Cruzada Civilista.
Felicitémonos por la re-vigorización de Ildea, una institución vital de nuestra sociedad con una historia de valor que le ha ganado su merecido prestigio.
El autor es presidente de la fundación para el Desarrollo de la Libertad Ciudadana
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