| urbanismo.el macroproyecto de infraestructura costará entre 130 millones y 140 millones.
Día clave para la cinta costera
Se espera que a la licitación se presenten entre tres y cinco consorcios nacionales y extranjeros.
Hoy las autoridades recibirán las propuestas técnicas y económicas de la obra. Víctor Dagoberto Torres
Betty Brannan Jaén
negocios@prensa.com
El Rancho María del Ministerio de Obras Públicas (MOP) será testigo hoy del acto público de la licitación de la cinta costera, un millonario macroproyecto urbanístico que podría tener un costo total de entre 130 millones y 140 millones de dólares.
En el monto de la inversión se incorporan 13 millones de dólares que costará la instalación de las colectoras del proyecto de saneamiento de la bahía y los costos de financiamiento.
Las propuestas técnicas y económicas de la obra, a desarrollarse en la bahía de Panamá, en la avenida Balboa, serán recibidas desde las 9:00 a.m. y se espera que el acto dure alrededor de una hora.
El 19 y 20 de abril, los días que se homologaron los pliegos de cargos, el proyecto despertó el interés de 42 empresas, entre nacionales y extranjeras.
"Debido a la magnitud y especialización del proyecto, es probable que muchas empresas se hayan asociado o formado consorcios accidentales para participar en la obra", dijo el ministro del MOP, Benjamín Colamarco.
Extraoficialmente se pudo conocer que hoy se presentarán entre tres y cinco consorcios formados para participar en la licitación.
perfil de la obra
El proyecto llamado Estudio, Diseño, Construcción, Financiamiento y Mantenimiento de la Cinta Costera y Nueva Viabilidad consiste en la construcción de un relleno de 25 hectáreas en la bahía de Panamá, una vía de 2.6 kilómetros de longitud, compuesta de cuatro carriles.
Además, contempla la construcción de tres puentes vehiculares, que conectarán la avenida Aquilino de la Guardia en el área bancaria y las calles 42 y 31.
La licitación se realizará basada en los parámetros de la Ley 22 de Contrataciones Públicas.
precursor
El norteamericano-checo Lukas Sokol es uno de los estudiosos que iniciaron el debate sobre el desarrollo urbanístico del área de la bahía de Panamá.
Fue uno de los primeros en diseñar un modelo, y lo presentó en Panamá, causando reacciones favorables.
Primero visitó el país en 2002 (cuando era estudiante de arquitectura) para participar en el Plan de Revitalización del Barrio La Exposición, que era un proyecto conjunto de la Universidad de Arizona y la Universidad de Panamá.
Convencido de que rehacer el acceso urbano a la bahía es la única solución para los problemas de infraestructura de la ciudad de Panamá, Sokol eligió hacer una maestría en arquitectura paisajista y dedicar su tesis al diseño de una cinta costera para nuestra ciudad.
Su detallado plan maestro de 250 páginas busca resolver no solamente el problema vial sino también integrar múltiples componentes para que la franja marítima sea la nueva "plaza central" de la ciudad.
"El punto central de mi plan es integrar todos los temas en un solo sistema, para beneficio máximo de la ciudad, no atender el problema del tráfico como cosa aislada", señaló Sokol.
Así, su plan maestro incluye túneles y carriles adicionales para tránsito vehicular, pero también incluye un tranvía y taxis acuáticos, además de mucho espacio verde y mucho énfasis en acceso peatonal sin estorbos.
Afirma Sokol: "Esta propuesta crea espacios para facilidades deportivas, playas, áreas naturales, jardines de esculturas, museos, senderos para ciclismo, plazas, exhibiciones culturales, y mucho más. Todo al servicio del público en general".
En su plan, los tres carriles del lado urbano de la avenida Balboa se convertirían en un paseo peatonal, desde el Casco Viejo hasta Punta Paitilla. Habría además cinco carriles ininterrumpidos de tráfico en cada dirección y estacionamiento subterráneo.
Donde la avenida Ecuador cruza la avenida Balboa, habría una gran plaza pública, "Plaza Kuna", que se extendería hacia un muelle y terminaría con el monumento a Balboa (reubicado).
Sokol advierte que al elegir el diseño, Panamá tiene una gran oportunidad, pero también corre un gran riesgo, porque otras ciudades han demostrado que los problemas creados por un diseño pobre "son irreversibles o muy costosos de corregir". Lo esencial, dice, es "crear conexiones, no barreras", integrando todos los sistemas urbanos.
"Panamá tiene el potencial de consolidar muchos proyectos existentes en una nueva infraestructura que haga que la ciudad sea más ecológicamente amistosa, culturalmente rica, eficiente, próspera y más hermosa que antes, de tal modo que mejore la calidad de vida para todos sus ciudadanos".
Acertaremos con este proyecto?
Rodrigo Mejía Andrión
negocios@prensa.com
OPINIÓN ILa idea de una cinta costera nació con el Plan Metropolitano de Desarrollo del Atlántico y el Pacífico, dentro del concepto de espacios abiertos del que adolecía. Quienes desde siempre hemos estado del lado de la ciudad, más que de los promotores, comenzamos a aportar ideas y a apoyar conceptos, manteniendo a toda costa, la idea de espacios comunitarios para toda la comunidad, totalmente abiertos hacia la bahía. Varios años más tarde dos conocidos arquitectos locales propusieron sendos grupos de desarrollos comerciales sobre rellenos en el mar lo cual acabaría con la vista hacia la bahía.
A fines del año 2001, viajé por tierra de Sao Paulo a Curitiba, para visitar en medio camino la ciudad de Florianópolis, preciosa isla, con una formidable avenida costera de catorce kilómetros, dotada de una ciclovía, una amplia acera y unos bolsones de estacionamiento para disfrutar del espacio marino.Confirmados mis conceptos sobre la cinta costera, por mi visita a Florianópolis, he insistido en estacionamientos frente al mar. Recomiendo que nuestros peatones crucen como lo hacen en Florianópolis con semáforos cada tantas cuadras.
En las últimas discusiones públicas sobre el tema y en análisis con los arquitectos urbanistas Luis Alberto Muñoz, de Colombia, y Andrés Duany, de Estados Unidos, como con arquitectos y urbanistas panameños, he encontrado que todos, incluyendo al director de Desarrollo Urbano del Mivi, se oponen a la inclusión de puentes que malgastarán valiosas estructuras dignas de más efectivo uso, producirán seria contaminación visual, y aumentará la velocidad de desesperados automovilistas. La inclusión es contraria al concepto de paseo, el disfrute en la única avenida que bordea el mar. Confío en que el MOP comprenda que el urbanismo es materia de los urbanistas y que la cinta costera se la debemos a la gente, no a los automóviles.El autor es arquitecto y asesor en bienes raíces.
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