| SIRIA.
Imponen duras penas a espías
DAMASCO, Siria/EFE
Siria ha impuesto las penas más duras a cinco detenidos, tres de ellos por espionaje, desde que el presidente Bashar Al Asad accedió a su cargo hace siete años, informó ayer un grupo de activistas pro derechos humanos.
Según el director de la Organización Nacional para los Derechos Humanos en Siria, Ammar Orabi, "un tribunal de seguridad del Estado en Damasco condenó la última semana a Hassan Al Deikh a la pena de muerte por espionaje, aunque a última hora la conmutó por cadena perpetua"
También fueron condenados, Ahmad Shawakh y Oqba Al Wassel, a 20 y a seis años de cárcel, respectivamente, por el mismo delito.
Ambos habían sido condenados ya a otros siete años por "pertenecer a organizaciones cuyo fin es alterar la entidad social y económica del Estado", dijo Orabi.
Por otro lado, el tribunal pospuso hasta el próximo 18 de octubre la sentencia para los casos de 7 detenidos acusados de pertenecer a la organización extremista suní Takfiri Salafí.
Asimismo, retrasó las sentencias para los casos de otros 5 acusados, dos de ellos miembros de Takfiri Salafí y uno de la ilegal Hermanos Musulmanes, hasta el 23 de septiembre.
Orabi destacó que todas las sentencias han sido emitidas por un tribunal de seguridad del Estado, constituido para casos de excepción con motivo del estado de emergencia existente en el país desde 1963.
Entre tanto, esta semana se confirmó el establecimiento de un tribunal internacional que investigará la muerte del primer ministro libanés antisirio Rafik Hariri, ocurrida en 2004.
Varios países occidentales sospechan de que Siria está involucrada en el crimen, cosa que Damasco niega.
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