| costumbres. Personajes públicos, víctimas de la imaginación.
Sobrenombres de ‘figuritas’
Monagrillo, en la provincia de Herrera, es considerada la capital de los apodos y del chiste panameño.
Ponerles sobrenombre a políticos o empresarios depende de cómo se visten, qué dicen o qué les gusta.
| LA PRENSA/David Mesa |
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| Historias. Martín Torrijos, conocido como el ‘Chiqui’ habla con Ernesto ‘Toro’ Pérez Balladares.865388 |
José Somarriba Hernández
jsomarriba@prensa.com
El panameño, dicharachero por excelencia, no pierde tiempo para utilizar el ingenio y colocar apodos a quien sea. Políticos, empresarios, deportistas, y figuras de la televisión y la farándula no escapan a estas ocurrencias.
Aunque el corregimiento de Monagrillo, en la provincia de Herrera, es considerada la capital de los apodos –y también del chiste–, en Panamá algunos directores de medios, jefes de información o periodistas compiten con los monagrilleros a la hora de poner sobrenombres.
EL PORQUÉ DE LOS APODOS
De acuerdo con el jefe de información del diario El Siglo, Británico Quesada, poner sobrenombres a políticos o empresarios depende de cómo se visten, qué dicen, qué les gusta o qué lugares frecuentan.
"Al fiscal auxiliar, Luis Martínez, le gustan las peleas de gallos... Por eso le dicen ‘El Gallero’. Al difunto político Gerardo González le decían ‘Sombrero loco’, porque hace años, en el acto de entrega de la base aérea de Río Hato, la brisa le voló el sombrero y, ante la mirada de los invitados, corría para todos lados para agarrarlo. Uno de los militares le clavó el apodo", recordó Quesada.
A Gerardo Solís, magistrado del Tribunal Electoral, le gustan las motos, por ello lo llaman ‘Poncharelo’, recordando aquella serie de televisión de los años 80 en la que actuaba el actor Eric Estrada, quien era llamado así por sus compañeros.
Alguien recuerda que en un debate en la Asamblea Nacional, hace ya algunos años, Aníbal Culiolis, quien era legislador suplente, fustigó duramente a la ex ministra de Educación Doris Rosas de Mata.
"Ella dijo que Culiolis era discípulo del veneno, y desde ese momento se le conoce así al ex legislador", señaló la fuente.
El ex presidente Ernesto Pérez Balladares es más conocido por su famoso apodo de: "Toro". Pero también lo acompaña otro: "Toribio".
A la muy activa ministra de Vivienda, Balbina Herrera, por su parte, la han bautizado como "Lady B", a propósito de su transformación y a la primera letra de su nombre. Por otra parte, también le llaman "La Chola".
El empresario Alberto Vallarino era llamado "Beto banco", cuando era presidente de Banistmo. Una vez que vendió ese negocio se convirtió en "Beto sin banco".
De todos los apodos, sin embargo, quizás el más famoso es el del ex cuádruple campeón mundial de boxeo, Roberto Durán, el deportista más reconocido de Panamá. En todas partes del mundo se le conoce como "Mano de piedra", por su demoledora pegada.
Al colonense Irving Saladino, récord mundial de salto largo, se le llama "El canguro". Y quién no ha escuchado el "Bimbín", apodo del alcalde del distrito de Panamá, Juan Carlos Navarro.
Entre los muchos otros apodos que recorren las calles están el "Che Guevara" (el fiscal cuarto superior Dimas Guevara) y "Ricky casi 100" para el político y empresario Ricardo Martinelli, por ser propietario de los Súper 99.
Además, a Rolando Mirones, director de la Policía Nacional, se le apoda "Kojak" por su forma de raparse la cabeza, y al político Iván Blasser se lo conoce como "Panabrisa".
Muchos otros, aunque ya no están en la palestra, siguen siendo recordados por su sobrenombre.
Está "La Yeya", para referirse a la ex presidenta Mireya Moscoso, y el tristemente célebre "Cara de piña", como se bautizó al ex general Manuel Antonio Noriega.
‘Chiqui’, ‘El muñeco que pasea’ o ‘El torero’
El presidente de la República, Martín Torrijos, no ha quedado exento de los apodos a los que están acostumbrados los panameños. ‘Chiqui’, sobrenombre con el que se conoce a Torrijos, se lo colocó su abuela materna, Raquel, "porque estaba muy chiquito", según ella misma recuerda.
El apodo, recuerdo de su infancia transcurrida en Chitré, fue sustituido hace poco por una frase publicitaria. Durante las protestas que por más de dos semanas mantuvieron los jubilados y pensionados –entre mediados de noviembre y principios de diciembre de 2006–, su dirigente Eladio Fernández, al ver que no obtenían respuestas concretas a sus demandas dijo: ¿dónde está ‘el muñeco que pasea’?, en clara alusión al mandatario, quien para esas fechas estaba en Brasil por un viaje de trabajo. Quedó así, para los panameños, otro sobrenombre con el cual llamar a Torrijos. El propio Presidente reconoció en una reciente entrevista lo simpáticos que le parecen sus apodos, e incluso agregó uno más al vocabulario popular: ‘El torero’.
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