| BOMBEROS.
Salvemos a los que nos salvan
Hedley Quintana
Hace tres días se produjo un incendio más que azotó las barracas de Barraza. Como en los incendios previos, hubo baja presión en los hidrantes, humo y fuego como es de esperar en este tipo de eventos. Sobres estos siniestros, los medios de comunicación masivos comentan las causas y las consecuencias que se producen para los moradores del lugar.
Hay que ver que nadie ha comentado el "pequeño" detalle de los 10 bomberos, también llamados "camisas rojas" lesionados en el cumplimiento de su deber. Eso me hizo recordar un evento de aparente poca monta, ocurrido en Arraiján en el mes de abril. En ese evento no hubo llamas, sino más bien mucho humo en un restaurante chino, en el cual tres bomberos fueron a sofocar el incendio y fueron ellos los sorprendidos, cuando tuvieron que sacarlos inconscientes del local.
Hace alrededor de dos meses, los bomberos protestaban por la falta de equipos de protección necesarios para realizar sus faenas. Sus voces taciturnas ahora resuenan en cada medio televisivo e impreso. Estos bomberos lesionados pueden darnos una voz de alarma acerca de esa falta de equipos.
Tal vez están esperado que alguno muera en el próximo incendio para darle un homenaje póstumo, y luego iniciar una penosa investigación criminal y posteriormente comprar esos importantes equipos que tanto necesitan los "camisas rojas".
En el ejercicio de mi profesión debo salvar vidas; y aquellos hombres que se suben a esos estridentes vehículos de color carmesí, también salvan vidas y además arriesgan la propia.
Puede ser por falta de experiencia o por falta de equipos que sucedan las tragedias a los bomberos, pero lo que sí es cierto es que es justo que le brindemos apoyo a esas nobles almas.
Mis sinceros parabienes y mucho éxito a esas impresionantes e incógnitas figuras de nuestra pequeña y bella patria.
El autor es médico
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