| CONTROVERSIA. LÍMITES MARÍTIMOS.
Incidente de Tacna preocupa a Chile
200 manifestantes peruanos destruyeron ofrendas que llevaban la bandera chilena.
El hecho se produjo en un momento de tensión diplomática entre los dos países por asuntos limítrofes. SANTIAGO DE CHILE/DPA
El canciller chileno, Alejandro Foxley, reconoció ayer que existe "mucha preocupación" por la violenta quema de ofrendas florales puestas este martes en un monumento de Tacna por el embajador de Chile en Lima, Cristián Barros. "No es un acto que provoque un buen clima, sobre todo en la zona fronteriza", sostuvo Foxley, tras reunirse de urgencia con la presidenta Michelle Bachelet.
"Tenemos que ser especialmente cuidadosos en eso", insistió. El jefe de la diplomacia chilena reveló que este martes hizo ver la inquietud de su gobierno al embajador de Perú, Hugo Otero. Además defendió la labor del embajador Barros en orden a promover el "buen nombre de Chile" y "la amistad" bilateral.
Por su parte, en la primera reacción de la oposición, el diputado derechista Iván Moreira fustigó los hechos y pidió dureza. Alegó que "mientras un grupo de personas pisotea la bandera nacional, acá recibimos a 80 mil peruanos, legales e ilegales, y les damos trabajo y salud".
En Lima, el ministro de Relaciones Exteriores del Perú, José Antonio García Belaúnde, criticó también la agresión de pobladores de la fronteriza ciudad peruana de Tacna. "Actitudes como esas son poco cultas, por decir lo menos", afirmó García Belaúnde en una entrevista que publicó ayer el diario limeño Correo.
El gesto también fue rechazado por el presidente de Tacna, Hugo Ordóñez, un nacionalista conocido por sus posiciones duras frente a Chile, quien responsabilizó a una radio que "tergiversó los hechos y azuzó a la gente". "Fue una actitud patriotera de lo más barata. Los que protestaron no representan a nadie y en función de una mala información tomaron una decisión equivocada. Pero ese no es el sentir de los tacneños", dijo Ordóñez, quien había acompañado a Barros a colocar las ofrendas en el centro de esa ciudad fronteriza con Chile y ocupada hasta 1929 por el país vecino.
Los manifestantes –unos 200 según medios periodísticos, pero menos de 50 según las autoridades–, destruyeron las ofrendas tras calificarlas como provocación por llevar la bandera y el escudo de Chile y haber sido colocadas en momentos de nuevas tensiones entre los dos países por el tema de los límites marítimos.
Las ofrendas habían sido realizadas horas antes en homenaje a los dos grandes héroes peruanos de la guerra contra Chile (1879-1883), el almirante Miguel Grau y el coronel Francisco Bolognesi.
|