Las cuentas no están claras
Campo Elías Estrada
cestrada@prensa.com
OPINIÓN. El nuevo título del Tauro no acepta discusiones. Lo ganó de cabo a rabo. El domingo cerró un nuevo capítulo en su exitosa hoja de vida con un triunfo sobre San Francisco, en un partido que si bien no tuvo el brillo de una final, reflejó lo que fue el equipo pedregaleño en el torneo Apertura. Su técnico, Miguel Mansilla, lo definió con certeza: "cuando había que ganar los puntos el equipo los ganó, tal vez no gustó, no lució, pero los ganó. Es un equipo con jugadores bien experimentados, que por momentos cuando se da la ocasión pueden hacer un juego vistoso, pero cuando no, cuando hay que poner lucha y entrega lo hace, como lo hizo en la final". Los numeritos del Tauro son más que elocuentes: en 21 partidos jugados fue el que tuvo más partidos ganados (13), menos perdidos (2), más goles anotados (41), menos goles recibidos (16), y como si fuera poco, tuvo al máximo artillero del torneo, Edwin Aguilar (14 goles). Para redondear, cuenta con el técnico más exitoso en Anaprof, el uruguayo Miguel Mansilla, que consiguió su quinto título con el Tauro
. Lo que sí está en entredicho es el total de campeonatos conseguidos por el Tauro a raíz del cambio en el sistema de competencia que Anaprof implementó a partir de 2001. Desde entonces se están jugando dos torneos en el año (Apertura y Clausura) y cada cual hace su cuenta. No hay uniformidad de criterios, para unos Tauro tiene siete títulos, para otros ocho, nueve y hasta diez. Hemos quedado peor que Romario en la cuenta de sus mil goles. En un principio cuando se cambiaron las reglas se habló de un solo campeón por temporada que podía ser el equipo que ganara los dos torneos o, en el caso de que fueran dos equipos diferentes los que ganaran el Apertura y el Clausura, el campeón de la temporada saldría del que ganara entre los dos en un enfrentamiento de fin de año. A raíz del cambio hay diferentes criterios y hoy día no existe un consenso de los títulos conseguidos por Tauro, San Francisco, Árabe Unido y Plaza Amador.
Ahora se dijo que desde este año se premiará a los dos campeones por separado y que en su defecto habría dos campeones por temporada, es decir, que se abolió una tercera final cuando de ella se requería para decidir al campeón del año. No sé qué criterios maneja la nueva junta directiva de Anaprof, pero tiene que haber un consenso de parte de los organizadores para que la tabla de campeones y subcampeones de la Anaprof sea una sola, sea un credo, de manera que directivos, clubes, jugadores, aficionados y periodistas la tengamos como un marco de referencia como sucede en cualquier otro país, pero no como ahora, donde cada equipo le pone las estrellas que le parezca a sus escudos y cada medio hace su cuenta por aparte
. Es solo cuestión de criterios, porque es lamentable que en un torneo que a duras penas llega a los 20 años, no nos pongamos de acuerdo en algo tan simple, elemental y de forma.
Las estadísticas es un elemento sustancioso en el periodismo deportivo que desafortunadamente acá no lo manejamos en el fútbol de Anaprof. Hay mucho por hacer, la misma organización pudiera ponerse a tono y reformarse estadísticamente, que es una de las lagunas del torneo. Son simples detalles que le darían seriedad al campeonato, porque es penoso que no exista un criterio. Me parece que es hora de que Anaprof lo certifique en un documento, porque no estamos hablando de una birria o una liga recreativa cualquiera, sino de la primera división profesional del fútbol panameño.
El autor es periodista
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