BUSCADOR
  Portada | Clasificados | Foros | Ediciones anteriores | Archivo | Suscripciones | Portadas PDF | Titulares por e-mail | Contáctenos
Panamá, domingo 3 de junio de 2007
 

G-8.MANDATARIOS DE LOS OCHO PAÍSES MÁS PODEROSOS SE REÚNEN EN ALEMANIA.

Una cumbre asediada por fantasmas

Las tensiones entre Estados Unidos y Rusia de seguro marcarán el desarrollo de la reunión.

Esta será la última cumbre para Putin y Blair, la penúltima para Bush y la primera de Sarkozy.

EFE/Jens Buettner
EN GUARDIA. Con guardias motorizados, de a pie y a caballo, vallas inexpugnables y vigilancia electrónica, el ambiente que rodea la cumbre del G-8 no deja de ser intranquilo.859019
Aristides Cajar Páez
Basado en servicios intrernacionales

A pocos días de inaugurarse la cubre del Grupo de los Ocho o G-8, -las siete mayores potencias económicas del planeta más Rusia- la incertidumbre es tan densa como la quietud que rodea el lujoso resort de playa de Heiligendamm, Alemania, a orillas del mar Báltico.

El viento, el mar y el patrullar apacible pero atento de numerosos elementos de seguridad que han fortificado el perímetro con una valla digna de frontera mexicana en la era Bush, hablan de temores que se desgranan con desesperante lentitud.

No es para menos. Muchos hechos pueden marcar estas emblemáticas cumbres, pero este año, la tensión entre dos de sus principales protagonistas, Estados Unidos y Rusia, le han añadido a la cita una particular ansiedad.

Cada año ha traído su sombra a estos encuentros: en 2005, los atentados terroristas en el metro de Londres irrumpieron en la agenda de la cumbre celebrada en Gleneagles, Escocia, y en 2006 la reunión de San Petersburgo, Rusia, estuvo ensombrecida por la amenaza de una guerra en Líbano.

En vísperas de la cumbre de Heiligendamm, del 6 al 8 de junio, tampoco faltan las crisis y conflictos calientes y potenciales temas de máxima prioridad.

Pero a diferencia de esos años, el ‘grupo’ parece estar más fragmentado y enfrentado internamente: la brecha entre Estados Unidos y Rusia, casi nunca había sido tan profunda y el ambiente que existe entre la presidencia alemana de la Unión Europea y Moscú es más bien frío.

KOSOVO

Según medios diplomáticos alemanes, es muy probable que el problema de Kosovo figure en un lugar privilegiado del orden del día de la cumbre de Heiligendamm.

De hecho, el viernes se anunció que la Unión Europea (UE) reanudará sus conversaciones con Belgrado según dijo en Berlín el comisario de Ampliación de la Unión Europea, Olli Rehn, después de reunirse con la canciller alemana y presidenta de turno del Consejo de la UE, Angela Merkel, y el presidente serbio, Boris Tadic.

Para Washington y para Alemania, país que ejerce actualmente la presidencia rotativa de la Unión Europea y del G8, está claro que no hay otra opción que la de asumir el plan presentado por el emisario especial de la ONU para Kosovo, el ex presidente finlandés Martti Ahtisaari, que ha planteado como inevitable la independencia de la provincia serbia de mayoría albanesa.

Rusia, no obstante, ha mantenido grandes reservas sobre cualquier decisión que no sea aceptada por el gobierno de Belgrado, que se resiste con uñas y dientes a la concesión de la independencia a su sureña provincia administrada desde 1999 por la ONU.

Según explican analistas, de la cumbre del G8 no emanan decisiones, sino a lo sumo impulsos.

Sin embargo, a excepción de China, todos los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU estarán sentados a la mesa en Heiligendamm.

MAL CLIMA

Angela Merkel aspiraba hasta el jueves pasado a sacar de Heiligendamm un compromiso para iniciar las negociaciones para limitar en dos grados el calentamiento del planeta, para lo que los países industrializados deberían reducir en un 50% sus emisiones en 2050. Pero lejos de las aspiraciones europeas ha quedado el plan de lucha contra el cambio climático propuesto el jueves por EU.

CONSENSO MÍNIMO

Por otra parte, existe en el seno del G8 y también en el Consejo de Seguridad de la ONU un consenso casi total respecto a conflictos de larga duración como la crisis en Cercano Oriente y la disputa sobre el programa nuclear de Irán.

Las perspectivas de que se logre un consenso en la cumbre del G8 en Alemania sobre otros temas podrían depender en gran parte de la situación política interna de varios de los países miembros donde recientemente se han producido o se avecinan relevos en la cúspide del poder.

Para Putin, quien no podrá aspirar a un nuevo mandato en las elecciones presidenciales rusas de 2008, su presencia en Heiligendamm es la última en una cumbre del G8. Para el presidente estadounidense George W. Bush será su penúltima participación en una cita del grupo más poderoso del planeta. El primer ministro de Gran Bretaña, Tony Blair, también tendrá que decir adiós al G8.

Por otro lado, se aguarda con gran expectación el estreno en la gran tribuna internacional que supone una cumbre del G8 del dinámico nuevo presidente de Francia, Nicolas Sarkozy.



© 2007. Corporación La Prensa. Derechos reservados.
 
 
 
© 2007. Corporación La Prensa. Derechos reservados.
Advertencia: Todo el contenido de www.prensa.com pertenece a Corporación La Prensa S.A. Razón por la cual, el material publicado no se puede reproducir, copiar o transmitir sin previa autorización por escrito de Corporación La Prensa S.A.
Le agradecemos su cooperación y sugerencias a internet@prensa.com y Servicio al Cliente.
En caso de necesitar mayor información accese a nuestra biblioteca digital o llámenos al 222-1222.
Corporación La Prensa: (507)222-1222
Apartado 0819-05620 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá