| LA VISITA DE ROSALES Y EL CIERRE DE ‘RCTV’.
¿Un Panamá pusilánime?...¡nunca!.
I. Roberto Eisenmann, Jr.
Como ciudadano siento profunda vergüenza por la pusilánime actuación de nuestro Presidente ante la situación venezolana.
Comienzo por decir que creo firmemente en la neutralidad de nuestra nación. Como país debemos tener relaciones con todas las naciones del mundo, sin excepción alguna. Los países tienen intereses, y no amigos o enemigos. Esta postura constitucional de neutralidad beneficia al interés nacional de Panamá, por razones que no hay que esgrimir en este corto artículo.
Pero la neutralidad no es pusilanimidad...¡nunca! La neutralidad implica hablar con todos los actores políticos legítimos de todo país, y mantenerse firme en los principios de la convivencia internacional; ese es nuestro derecho y así debe ser nuestra actuación consistente como país neutral.
Vino de visita a Panamá Manuel Rosales. Rosales no es un conspirador clandestino. Rosales es gobernador de un estado venezolano. Rosales fue el candidato único de la oposición venezolana en su aspiración a la Presidencia de la República. Representó a una coalición de izquierdas, centro y derechas. Su jefe de campaña fue Teodoro Petcoff, un ex guerrillero de izquierda. En pocos meses de campaña Rosales logró el casi 40% de los votos de los venezolanos. Rosales merecía ser recibido por el partido gobernante y sus altos personeros. Por suerte, los ex presidentes Endara, Pérez Balladares y Moscoso salvaron en algo la dignidad nacional.
Recibir a un opositor de esta categoría oficial no implica aceptación de sus posiciones. Implica ejercer nuestra neutralidad. Implica no ser pusilánime... y no avergonzar a todos los ciudadanos de nuestra nación.
Pero eso no fue lo único: la cosa se puso aún peor. En Brasil, frente a pregunta de los periodistas respecto al cierre de la televisora en Venezuela, el Presidente, además de pusilanimidad, muestra ignorancia: "es una decisión soberana de Venezuela", dice nuestro flamante mandatario. ¿No hay asesor que le explique que la libertad de expresión e información es la madre de todas las libertades y los derechos humanos, y que en esta materia ya no valen las fronteras?... ya la soberanía no se acepta como escudo a las violaciones de los derechos humanos.
En términos de principios, un país que se respeta, en forma sencilla pero firme, expone los principios básicos respecto a los derechos del hombre en los que cree, sin atacar a ningún país, y sin aprobar tampoco los actos de ningún país.
Panamá, señor Presidente, nunca ha sido ni será un país pusilánime. Usted nos ha hecho pasar una gran vergüenza imperdonable. Asesórese, pues en este país hay muchos expertos en materia de relaciones internacionales (algunos de ellos están muy cerca de usted).
No más pusilanimidad: ni con Chávez, ni con Bush, ni con nadie.
¡Sepa usted representar la dignidad de su pueblo!
El autor es presidente de la Fundación para el Desarrollo de la Libertad Ciudadana
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