| PERROS.
Son animales y a veces muerden
José Brechner
Perros, hermosas criaturas que casi todos adoramos y se convirtieron en nuestros fieles compañeros. Hacen de soldados, policías, enfermeros, salvavidas, bomberos, lazarillos o agentes secretos, sin recibir más recompensa que una desabrida comida, unas palabras de aliento y una palmadita en la cabeza. La afamada astróloga Linda Goodman que mistificaba el idioma inglés, decía que el perro es una de las más elocuentes manifestaciones de Dios. Perro, es dog y Dios es God. Si interpolamos las letras, dog es God, y como decía la autora, a veces le riñes, le insultas o castigas y, sin embargo, te perdona y te sigue queriendo. Solo Dios es tan noble.
Son los juguetes vivos más populares, siempre prestos a complacer a su amo, pero son perros. Tienen su temperamento de acuerdo a su casta y deben ser entendidos como lo que son: animales instintivos.
La prensa norteamericana reporta que hay una epidemia de mordidas, resultando en 5 millones de víctimas anuales, de las que 800 mil requieren atención médica. Mil personas por día terminan en salas de emergencia. Entre 15 y 20 mueren anualmente. La mayoría de los que requieren atención médica son niños, la mitad de ellos son mordidos en la cara. Las pérdidas exceden los mil millones de dólares anuales, con 300 millones pagados en seguros.
No todos los canes son iguales. Hay algunos que son peligrosos porque fueron diseñados genéticamente para atacar, pelear y matar, sin embargo, las feroces mascotas se pasean muchas veces sin correa ni bozal por populosas ciudades.
Los países con mayor cantidad de perros son: Estados Unidos con 65 millones, Brasil con 30 millones, y China -donde todavía son parte del menú-- con 23 millones. Los favoritos en Estados Unidos son en orden de preferencia: el labrador retriever, golden retriever, yorkshire terrier, pastor alemán, beagle, dachshund, boxer, poodle, shih tzu y el schnauzer miniatura.
Hay que saber qué canes son más propensos a atacar a sus dueños o a desconocidos, porque la afición a las mascotas hace que muchos crean que "su perro está bien adiestrado y no muerde jamás". Los perros son descendientes de los lobos y chacales. Por más entrenados que estén, su naturaleza salvaje puede brotar en determinadas ocasiones. En los países avanzados existen leyes que indican cuáles son las responsabilidades que tienen los poseedores de esas mascotas.
En Latinoamérica pocos países han redactado una legislación al respecto. Ni siquiera hay normas que obliguen a los dueños a limpiar sus excrementos de las aceras, haciendo que los transeúntes tengan que caminar como el mendigo de la película La Vida de Bryan de Monty Python, esquivando a saltos los montículos de estiércol.
No existe ninguna casta que esté 100% libre de mordidas o ataques. En el año 2000, el Centro para el Control de Enfermedades de Estados Unidos, reportó 25 estirpes involucradas en 238 mordidas fatales entre 1979 y 1998. Más del 50% de las muertes fueron causadas por perros del tipo pit bull y rottweiler. Las empresas de seguros están rechazando asegurar a esas razas, debido al aumento de reclamos que ha significado un incremento del coste para esas compañías de 250 millones de dólares en 1996 a 310 millones en 2001. Los perros de carácter más apacible son los cariñosos e imponentes terranova (newfoundland) y sus descendientes: los labradores y golden retrievers, que son chuchos de familia por excelencia, con una inteligencia que les permite aprender hasta 50 comandos diferentes. Más de lo que logran asimilar muchos empleados públicos.
Los perros más peligrosos son: Pit bulls, rottweilers, chow chows, doberman, pastores alemanes, huskies siberianos, perros de presa canarios, malamutes de Alaska, akitas, american staffordshire terriers, boxers, gran daneses, híbridos de lobos y cualquiera que tenga alguna de esas progenies en su linaje.
Firmas Press. El autor es ex diputado boliviano
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