| INMIGRACION EN EU.
Mayoría favorece cambio de leyes
856323Julia Preston y Marjorie Connelly
A medida que oponentes de la derecha y la izquierda desafían una iniciativa de ley de inmigración que está ante el Congreso estadounidense, existe amplio respaldo entre los estadounidenses demócratas, republicanos e independientes por igual hacia las principales cláusulas en esa legislación, con base en datos del sondeo de opinión más reciente por parte del New York Times y CBS News.
Asumiendo una perspectiva pragmática con respecto a un tema divisivo, una gran mayoría de los estadounidenses desea modificar leyes de inmigración para permitir que inmigrantes indocumentados obtengan estatus legal, aunado a la creación de un nuevo programa de trabajadores invitados para cubrir la demanda laboral del futuro, encontró este sondeo.
Al mismo tiempo, los estadounidenses albergan sentimientos encontrados con respecto a si la reciente oleada de inmigración ha sido beneficiosa para el país, halló el sondeo, y están profundamente divididos con respecto al grado de apertura que Estados Unidos debería tener hacia los inmigrantes en el futuro.
La mitad de los estadounidenses dicen que están listos para transformar el proceso para elegir nuevos inmigrantes según se propuso en el proyecto de ley, dándole prioridad a las habilidades laborales o calificaciones y niveles educativos por encima de los nexos familiares con Estados Unidos, que han sido los cimientos del sistema de inmigración desde hace cuatro décadas.
Punto por punto, mayorías de ciudadanos expresaron su apoyo hacia medidas contenidas en la legislación que, desde este lunes, ha estado bajo debate en el Senado estadounidense. La encuesta nacional, por vía telefónica, no le preguntó a los encuestados acerca de la ley de inmigración en sí, pero hubo preguntas acerca de sus cláusulas más significativas. Fue efectuada del 18 al 23 de mayo entre 1,125 adultos, en tanto el margen de error en su muestra es de más o menos tres puntos porcentuales.
La iniciativa de ley, que cuenta con el respaldo del presidente Bush y un grupo bipartidista de senadores, permitiría que inmigrantes indocumentados que hayan estado en Estados Unidos antes del 1 de enero de este año obtengan estatus legal, tanto mediante el pago de multas como aprobando revisiones de antecedentes.
Dos tercios de los encuestados dijeron que los inmigrantes indocumentados que tienen un buen historial de trabajo y no tienen antecedentes penales deberían obtener el estatus legal como propone la iniciativa: pagando cuando menos 5,000 dólares en multas y cuotas, así como recibiendo una visa por cuatro años de tipo renovable.
Muchos legisladores republicanos han rechazado este plan, refiriéndose a él como una amnistía que recompensa a los inmigrantes que violaron la ley mediante su ingreso a Estados Unidos. Sin embargo, la encuesta mostró que las diferencias no son tan grandes entre republicanos y demócratas con respecto a este tema, con 66% de los republicanos en la encuesta favoreciendo la legalización de la propuesta, así como 72% de los demócratas y 65% de los independientes.
Rick Nunez, técnico de control de calidad, de 29 años de edad, originario de Pennsauken, Nueva Jersey, quien se identificó como republicano, dijo, en un telefonema de seguimiento, que él favorecía un plan por la legalización.
Los inmigrantes indocumentados están incrustados en nuestra nación, así que permitirles solicitar una visa de trabajo sería una buena forma de atraerlos y fijarles "una senda para que se vuelvan legales", dijo Nunez, cuya familia llegó de Puerto Rico.
La mayoría de los encuestados coincidió en que a los inmigrantes indocumentados, con el tiempo, se les debería permitir que presenten solicitudes para convertirse en ciudadanos estadounidenses. No obstante, 59% dijo que a ex inmigrantes indocumentados se les debería considerar para la ciudadanía solamente después de los inmigrantes cuyo estatus es legal y que han jugado ciñéndose a las reglas.
Bajo la iniciativa de ley del Senado, los inmigrantes indocumentados tendrían que esperar ocho años antes de poderse convertir en residentes con estatus permanente, y cuando menos 13 años para convertirse en ciudadanos.
Dos tercios de los estadounidenses encuestados favorecieron la creación de un programa de trabajadores invitados para inmigrantes futuros. La ley crearía un programa de trabajadores temporales en el que los inmigrantes irían a Estados Unidos por tres periodos de dos años cada uno, volviendo a casa por un año entre cada periodo y regresando a su país de origen de manera definitiva después del tercero.
Más de la mitad de quienes favorecen el programa de trabajadores invitados dicen que a los trabajadores se les debería dar autorización para solicitar el estatus de inmigrantes permanentes, y, con el tiempo, ciudadanos estadounidenses, si mantienen un firme historial laboral y no cometen delitos.
Asimismo, el sondeo mostró que los estadounidenses se muestran inseguros con respecto a los beneficios de la ola más reciente de inmigración, así como divididos con respecto a cuántos inmigrantes deberían entrar en el futuro. En el sondeo, 57% dijo que los inmigrantes recientes habían hecho contribuciones a Estados Unidos. Sin embargo, 35% dijo que en el largo plazo, los nuevos inmigrantes ocasionarían que la sociedad estadounidense empeore, al tiempo que sólo 28% dijo que la mejorarían.
Una pluralidad de 48% de los encuestados favoreció la imposición de algunos controles sobre la inmigración. Sin embargo, grandes minorías en cualquiera de las partes no estuvieron de acuerdo, con un cuarto de los encuestados respondiendo que Estados Unidos debería abrir sus fronteras a todos los inmigrantes y un cuarto diciendo que las fronteras deberían cerrarse de manera definitiva. Estas polarizadas posiciones pudieran ayudar a explicar la acrimonia del debate sobre inmigración a lo largo de Estados Unidos.
Por grandes márgenes, personas en la encuesta están conscientes de que la mayoría de los inmigrantes que han llegado en años recientes son indocumentados, al tiempo que 61% dijo que la inmigración ilegal era un problema muy serio. Una gran mayoría, 70% de los encuestados, dijo creer que los inmigrantes indocumentados debilitan a la economía estadounidense porque usan servicios públicos, pero no pagan los impuestos correspondientes.
Entre los encuestados, una mayoría de 51% favoreció una reorganización del sistema de inmigración en Estados Unidos, para que se sintonice mejor con las demandas económicas, dándole prioridad a las habilidades laborales y el logro educativo. Tan sólo 34% respondió que los inmigrantes con vínculos familiares en Estados Unidos deberían tener precedencia.
La reunificación familiar ha sido la piedra angular del sistema de inmigración desde 1965. La iniciativa mencionada propone avanzar hacia un sistema de méritos, en el cual se asignarían puntos por habilidades y educación.
"Yo pienso que este país se beneficiaría si hiciera que personas con antecedentes educativos y que serían un activo para el país se reubicaran aquí", dijo Delores Mitchell, de 66 años de edad, trabajadora social ya retirada de Highland Hills, en Ohio, quien se identificó como independiente. "Sencillamente yo no siento que debería fundamentarse en si la familia está aquí o no. Necesitamos gente que esté mejor calificada laboralmente'', dijo Mitchell, en una entrevista de seguimiento de este sondeo.
La mayoría de los estadounidenses que participaron en la encuesta dijeron creer que se serviría mejor a los intereses del país si los inmigrantes pudieran trabajar de manera legal. "Cuando los inmigrantes efectivamente toman empleos, son trabajadores esforzados", dijo Anna Cooper, de 55 años de edad, ama de casa en Venice, Florida, quien se identificó como independiente. "Ellos sólo quieren trabajar, a eso se resume todo. Necesitan un cheque de pago parta cuidar de sus familias".
The New York Times
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