| SOCIEDAD.
Las dos caras de una huelga del Suntracs
Los huelguistas ya están dejando pasar los carros al residencial Horizontes sin ninguna restricción.
| LA PRENSA/Ana Rentería |
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| CONSECUENCIAS. No es el usual conflicto entre obreros y constructores; aquí, otros se vieron afectados.854791 |
Eliana Morales Gil
emorales@prensa.com
A las 6:45 a.m. de la mañana de ayer, jueves, el carro pasó sin ningún problema. A un lado, los 44 hombres del Sindicato Único de Trabajadores de la Construcción y Similares (Suntracs) que desde el pasado 23 de abril están en huelga, observaron y callaron. El automóvil siguió y paró frente a la casa de la familia Chong en el residencial Horizontes, y sus dos ocupantes bajaron.
Las súplicas de las cuatro familias que viven en el residencial Horizontes, cerca de Condado del Rey, fueron escuchadas. Ayer, los obreros del Suntracs que no permitían el acceso a personas ajenas al residencial, no obstaculizaron el acceso a las viviendas. Roberto Valdés, quien en vano había intentado durante cuatro veces que lo dejaran pasar para ponerle las tejas a la vivienda de la familia Ortega, por fin pudo realizar su trabajo. "Cada vez que veía una nube, rogaba para que no lloviera; nuestra casa no tenía tejas y los obreros no dejaban pasar a los trabajadores para ponerlas", dijo Vielka de Ortega.
En el Suntracs cuentan su historia. José Castillo, vocero del grupo de hombres que está en paro, asegura que la constructora no les ha pagado el décimo tercer mes, no les brinda seguridad social, entre otros aspectos. "Por eso estamos en huelga", asegura. "Aquí no se agrede a nadie, ve que los carros están pasando", aseguró. Los vecinos no están seguros de eso. "No sabemos si la próxima semana nuevamente vuelven a bloquear la vía", dijo Gina de Chong.
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