| MANUEL ROSALES.
Bienvenido a Panamá
Ramón A. Tello - De León
Más allá de lo que muchos con mentes obtusas quieran afirmar de la visita del señor Manuel Rosales a Panamá, ésta debe llenarnos de orgullo, pues se trata del reconocimiento de un extranjero (venezolano) hacia la democracia panameña, que envió el mensaje al mundo de que Panamá, dentro de sus muchos males, es un país de concordia y de que a partir del año de 1990, gozamos de uno de los derechos más valiosos que pueden existir en el género humano y ese derecho, aunque a señores de los círculos bolivarianos y miembros del Suntracs los ofusque, es el derecho a pensar distinto y poder decirlo.
Mi más sincera gratitud al señor Rosales por venir a nuestro país y reconocer que dentro de todo se vive en un clima de respeto a las opiniones, tanto así que los que se opusieron a su visita, pudieron disentir libremente. Los canales de televisión, diarios y demás medios de comunicación, no solo pudieron dar la noticia, sino además pudieron opinar sobre la misma. No se cerrarán canales por darle la bienvenida o por abuchear su visita, esas prácticas de que se dice lo que el Gobierno quiere y cuando el Gobierno lo estima conveniente deben cesar en todos los Estados por el bien de la democracia, sin importar si las ideas vienen de la derecha o de la izquierda, de un loco o de un cuerdo, de un megalómano o de un patriota.
Sobre este aspecto de la derecha y la izquierda, recibí un correo muy interesante titulado "Igual pero diferente", cuya autoría se imputaba a Claudio Nazoa. No puedo evitar recordar una parte del mismo donde decía: "Si Bachelet y Lula son de izquierda, yo soy de izquierda y si Aznar y Uribe son de derecha, yo soy de derecha". A esto yo añadiría que si Chávez es de izquierda, entonces yo definitivamente soy de derecha, no entiendo cómo muchos grupúsculos que en nuestro país se dan golpes de pecho diciendo que son demócratas, hoy aplauden el cierre de un canal de televisión en un país extranjero (Radio Caracas Televisión, RCTV), por el simple hecho de que su especie de "mesías" tuvo la osadía de cancelarles la concesión de transmisión, basado en que son unos golpistas, ¿qué cosas no?
Por eso es bueno recordar la historia, porque el antiguo golpista que antes pidió perdón y fue perdonado (para ser exacto indultado por el entonces presidente de Venezuela, el señor Caldera), hoy se convierte en juez del bien y del mal, irrespetuoso de la soberanía de los demás países, pues habla de Estados Unidos, pero en el fondo aspira a mandar también fuera de sus fronteras, para muestra un botón, ¿no ha insultado, vapuleado y ultrajado a todo el que no piensa como él?, preguntémosle entonces a personajes como George W. Bush, Vicente Fox, José Miguel Insulza, Alan García, entre tantos otros que han sufrido en carne propia improperios de su parte.
Los panameños no debemos olvidar que durante 21 años, se cercenó nuestro derecho a disentir y a pensar distinto. Los pocos medios que se atrevieron a denunciar la barbarie sencillamente fueron clausurados y saqueados. Los panameños que hoy aplauden al señor Chávez, ¿también aplaudieron las veces que clausuraron al diario La Prensa?
Porque en este país vivimos opresión y abusos de una dictadura, debemos recibir con los brazos abiertos a todo aquel que venga a denunciar lo que en su país ocurre, por esto y porque entendemos qué es callar cuando se quiere hablar… sea bienvenido a Panamá, señor Rosales.
El autor es abogado
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