| DESAFÍOS.
Educación sexual
Ernesto Guerrero
La educación sexual en las escuelas, incluyendo información sobre el uso de los condones o preservativos es una herramienta importante para preparar a los jóvenes a enfrentar los desafíos del mundo de hoy.
El Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el Sida (Onusida) promueve y apoya todo tipo de estrategia con evidencia científica que previene la infección del VIH.
La abstinencia, fidelidad y retardar el inicio de las relaciones sexuales forman parte de las intervenciones conocidas como ABC (abstinence, behavior and condom), sin embargo, es la "C", la que recibe menos apoyo de los gobiernos, sobre todo en programas dirigidos a jóvenes.
La abstinencia no se corresponde con la realidad: En EU el 65% de los jóvenes que entran a las universidades, ya han tenido relaciones sexuales. El alcohol, lo gratificante que es el sexo, la presión de grupo y los medios de comunicación, conspiran permanentemente para que estos se inicien tempranamente.
La fidelidad no siempre protege contra el VIH. Es el caso de miles de mujeres que han cumplido con todas estas medidas y, sin embargo, han sido contagiadas por sus parejas, quienes en ocasiones también han sido fieles durante su matrimonio, pero olvidándose que tuvieron relaciones desprotegidas en su juventud, y que nunca supieron que estaban contagiados con el VIH.
El condón, en buenas condiciones y usado de manera correcta y consistente, es la única herramienta efectiva para prevenir las infecciones de transmisión sexual, incluyendo el VIH y los embarazos. Los programas exitosos en la región como Brasil, México, Chile, Perú, han basado sus actividades de prevención en la promoción del condón.
Los grupos que tradicionalmente se oponen al condón, esgrimen por lo regular conceptos moralistas y proclaman la abstinencia como única solución; en ocasiones también se apoyan en enunciados falsos, como que el condón tiene hoyitos o que promueve la promiscuidad.
Hace apenas unas semanas salió publicado el reporte Waxman. Se trata de un senador republicano que presentó las conclusiones de unos estudios iniciados en las escuelas de EU, donde tenían programas de educación sexual basados solo en la abstinencia.
Me permito reproducir algunas de las conclusiones de esta investigación:
1.- Estas intervenciones no tuvieron ningún efecto y que el comportamiento de los jóvenes fue el mismo de aquellas escuelas donde no había ninguna intervención. Los adolescentes seguían teniendo relaciones sexuales a pesar de que los educadores les pedían que no lo hicieran.
2.- Programas de educación sexual para los adolescentes deben promover la abstinencia como la mejor opción. Pero los programas también deben proveer herramientas para aquellos estudiantes que no se abstienen. Las clases deben incluir información sobre anticonceptivos, sexo seguro, enfermedades de transmisión sexual.
3.- La educación sexual debe informar a los jóvenes sobre el mundo real, un mundo donde la gente tiene relaciones sexuales fuera del matrimonio. Esto deberá ayudarlos a entender los riegos y responsabilidades que acarrean las relaciones sexuales.
4.- Los programas de educación sexual basados solo en abstinencia no solo son inefectivos, sino que también pueden ser contraproducentes.
El autor es coordinador Onusida Panamá
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