| CORRUPCIÓN.
Lula intenta menguar crisis
BRASILIA, Brasil/AP
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva retomó ayer su agenda normal de trabajo tras conjurar rápidamente una crisis desatada en su gabinete por denuncias de corrupción sobre uno de los ministros.
La principal preocupación de Lula, dijeron analistas, era apartar la crisis del palacio de gobierno y volver a dedicarse a impulsar los proyectos de un ambicioso plan lanzado en enero de obras de infraestructura e inversiones por unos 236 mil 600 millones de dólares en los próximos cuatro años y que son pieza central de su segundo mandato.
ESCÁNDALO
Lula dedicó parte de la jornada anterior a resolver el tema de si removía o no del gabinete a su ministro de Minas y Energía, Silas Rondeau –acosado por un escándalo de corrupción–, cuyo despacho lleva decenas de proyectos clave como construcción de hidroeléctricas y tendidos de energía para poblaciones rurales.
Tales planes están entre los más relevantes para el mandatario porque asegura que garantizan fuentes de energía para el futuro, generan empleo y mejoran la calidad de vida de los brasileños más pobres.
Analistas del sector energético descartaron que la salida de Rondeau provoque cambios en la política eléctrica o petrolera del país.
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