FOTODENUNCIA
Denuncia rodante
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LA PRENSA|Jihan Rodríguez |
ARGUMENTO DE PESO | En vez de colocar el retrato de un familiar o de alguna celebridad, este transportista aprovecha el espacio de su puerta trasera para colocar una denuncia en la que se queja del maltrato que los usuarios infligen a los autobuses.
El mensaje dice: “Piénselo. A Ud. le agradaría que en su casa unas visitas les dañaran, rompieran, rayaran y les cortaran sus muebles, además de eso les dejaran gran cantidad de basura Bueno, eso es lo que la gran mayoría de usuarios hace aquí”.
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No más odio
16 DE MAYO.Le quiero dedicar unas palabras al Sr. Miguel A. Espino Perigault en respuesta a su artículo "Colonialismo Moderno" publicado en la edición del miércoles 16 de mayo de 2007. Quisiera invitar a que usted y su familia (que debe ser muy unida sin tanto homosexual en su entorno) hagan una lista de cómo nosotros (los homosexuales) les hemos causado algún tipo de daño a usted y sus seres queridos.
Apuesto que no lo tendrán que pensar mucho porque no les hemos hecho absolutamente nada, entonces ¿por qué tanto odio y tanta discriminación hacia un grupo de gente?¿Por qué no dejar que trabajemos en paz sin tener que perder nuestros empleos? ¿Por qué no enseñarles a niños adolescentes homosexuales que son así por naturaleza? Quizás de ese modo muchos de ellos no se suicidarían. ¿Por qué no dejar que compartamos una vida feliz con la persona que queremos, y con todos los derechos que eso implica?
No tiene sentido que estos derechos vayan a socavar los valores de la "familia tradicional", que es mito más que realidad. Si fuera usted, me preocuparía más por la infidelidad, [el consumo y tráfico] de drogas y un sinfín de cosas que sí destruyen familias. Pero no odie a un grupo humano basado solo en prejuicios. Nosotros no sabemos por qué somos homosexuales; pero, créame, que no elegimos ser así. Si ese fuera el caso nos tildarían de locos por querer vivir como homosexuales en una sociedad que nos odia y nos discrimina abiertamente. Usted habla mucho de colonialismo en su artículo, pero ese mismo concepto de que "el homosexual pone en peligro la familia tradicional" viene directo de los labios de evangélicos norteamericanos.
¿Quizás el "imperialismo" norteamericano le ha ganado a usted también?Siempre hemos existido y siempre existiremos, no se imagina la incertidumbre y el sufrimiento que sufrí de adolescente por sentirme el único homosexual en el mundo, porque bajo la dictadura en que viví ni se hablaba de homosexuales. Y si se les mencionaba era para decir cómo había que matarlos. Créame, no elegí ser homosexual, pero no me avergüenzo de serlo, y siempre lucharé contra esa gente que se da el lujo de discriminarnos, no tienen ese derecho.He estado con otro hombre por 15 años, somos felices, trabajamos, vivimos en paz con todos. Casi todos nuestros amigos son casados heterosexuales y que yo sepa no se han divorciado por tenernos como amigos.
He jugado con los hijos de mis amigos y parece que todos resultaron ser heterosexuales a pesar de mi presencia. Pero le quiero recordar que nosotros estamos en todas las familias, puedo asegurar que sin excepción.Mi familia siempre me ha aceptado y soy muy unido con mis padres y mi hermano, quizás ese debería ser el esquema de una familia tradicional, el amor y la comprensión.Quizás los europeos, que son más avanzados que nosotros en materia legal, se dieron cuenta que el odio y la discriminación no son valores de familia.
James Gordon Pineo
Replican artículo de Eisenmann
18 DE MAYO. Nuevamente, el Sr. [I. Roberto] Eisenmann Jr. esparciendo consejos y amonestaciones a todos: a los gobernantes, al PNUD [Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo], a la "sociedad civil". (La Prensa, 18 de mayo, 2007).Todo el artículo se puede sinterizar así: es tiempo de dejar a un lado las usuales habladurías filosóficas. Ha llegado el momento de actuar. Todos juntos a combatir la pobreza, que no es problema exclusivo del gobierno.
Pero han ocurrido varios años desde la última "concertación". Varios años desde el plan de Coronado 2000 o algo así, que fijaba la ruta de los años siguientes en un bien definido y redactado documento, con participación de diversos sectores de la "sociedad civil". Varios años desde que la Comisión de Justicia y Paz, con participación del PNUD, recomendó lo que debía hacerse con la administración de justicia. Varios meses desde que una comisión, con gente independiente, capaz y desinteresada, estudió y propuso fórmulas para reformar el sistema de salud. Consenso nacional dice Eisenmann. Nuevamente.
En realidad, todos estos esfuerzos y llamados a la acción esconden el temor, que disimula, a que la izquierda se convierta en un movimiento catalizador de todo el resentimiento y repudio a un sistema controlado por un sector de comerciantes, industriales y políticos que crea cada vez más ricos y muchos más pobres. Eisenmann probablemente repudia también a los políticos habituales, con honrosas excepciones de muy pocos. Pero cree posible y necesario socavar la corrupción y salvar el sistema. Los izquierdistas por su parte, piensan y dicen que no es posible salvar el sistema.
Hay que reemplazar a los políticos sustituyendo la estructura. ¿Cómo? No por medio de un nuevo partido político, sino revocando toda la organización jurídica del Estado por medio de una Asamblea Constituyente originaria, por un organismo elegido mayoritariamente que reestructure todo el andamiaje institucional. Desde sus raíces. Probablemente una pequeña revolución legitimada. Como en Ecuador, Venezuela y Bolivia. A eso es a lo que realmente temen Eisenmann y otros. Sobre la cita de Arendt. ¿Qué hace allí, al comienzo del artículo?
Pues solo sirve el propósito de respaldar al autor, consciente de su débil capacidad teórica. Deficiencia que por otra parte, no le ruboriza exhibir porque se considera, ante todo, un hombre de acción a quien interesa resolver los problemas más que hablar sandeces filosóficas. Pero los adversarios izquierdistas sí se ocupan de esas sandeces. Y de lo que llaman la praxis. Una peculiaridad que ha distinguido casi siempre a los políticos de los últimos 20 años, incluyendo a los analistas de la realidad nacional como Eisenmann, es la desalentadora incapacidad (exceptuando a Guevara Mann, Arias Calderón, Ricord y otros pocos), para enfocar teóricamente el análisis de la realidad política.
Deficiencia que, en parte, origina la incapacidad de mantener el rumbo más allá de la protección de los intereses mezquinos. La misma deficiencia que se observa en pretensiosos que escriben artículos con cierta frecuencia como Mulino, Lewis Galindo y Luis H. Moreno, el predicador de virtudes cívicas que no cesa de publicar comentarios anodinos. Ese que proclamó hace poco: ¡honrar honra!, es decir, honro para honrarme.
Ricardo López Arias
En Darién falta de todo, propuesta
12 DE MAYO.La noticia de que faltan especialistas en Darién exige una reflexión nacional, de autoridades y de profesionales, sobre un asunto que no es competencia exclusiva de una profesión ni de una región del país. También faltan ingenieros y arquitectos, abogados y maestros, contadores y banqueros, economistas y odontólogos. Faltan médicos especialistas por las mismas razones que faltan otros profesionales: el desamparo al que sometemos a las comunidades distantes.
En el caso del Darién, nada es diferente a lo que fue en el siglo XIX.Tratando de concentrarme en las políticas de salud, reitero una propuesta que hiciera hace algunos años, cuando dirigía los destinos de la Sociedad Panameña de Pediatría. El Estado puede convertir los años de servicio obligatorio de internado y de servicio rural en dos años de servicio rural. De esta manera, se puede mantener una atención médica razonable en regiones que hoy están huérfanas.
Pedro Ernesto Vargas
Sobre el alcance de la solidaridad en los seguros
17 DE MAYO.Leí el artículo de opinión del señor Dino Mon del domingo 13 de mayo de 2007, titulado "La solidaridad nos afecta"∙ Ciertamente la presencia de la enfermedad y sus costos va en aumento y esto en términos de oferta y demanda afecta tanto a las aseguradoras como a los clientes de los diferentes seguros de salud. Sin embargo, peor para el sector si la política es la de disminuir beneficios porque eso solo tiene como consecuencia la baja de la demanda y para los negocios de los seguros de salud puede ser una gran debacle.
¿Cómo hacer que frente a la existencia de la enfermedad no disminuyan los beneficios? Las aseguradoras solo tienen una política: Primar los servicios médicos que maximicen la atención primaria y secundaria, tanto en lo preventivo y en lo curativo, y minimicen la atención terciaria. Esta última representa el verdadero peso de los costos.
Tal reducción obviamente se reflejará en las ganancias. Situación ésta que tenderá a no disminuir los beneficios a los clientes. También los servicios que priman la atención primaria y secundaria ofrecen mayor calidad de vida, mejora la esperanza de vida y la satisfacción del cliente es de los más altos niveles.
El problema reside en que ustedes [las aseguradoras] priman la atención terciaria, que es justamente donde radican los más altos costos de la atención médica y por ende de los seguros de salud. Si lo que pretende ganar una empresa de seguro de salud es a través de la satisfacción del cliente, es bueno buscar una política adecuada para ello y no de bajar la demanda. Encontrar una alternativa que permita disminuir el área donde más se gasta, y hasta innecesariamente, es posible.
Miguel Ángel Rodríguez Bravo
Pedacito de Panamá en India
17 DE MAYO. Para la sección de Turismo al día. Siempre se presenta al Taj Mahal como un ícono de la India. [Nota titulada "El encanto del Taj Mahal", pág. 44A, sección de Economía y Negocios. Nota firmada por Dustin Guerra].Aunque siempre lo presentan de frente, a los lados y detrás hay otras edificaciones y vistas espléndidas.
Mas aún, en la misma ciudad de Nueva Delhi hay un ícono más reciente que es un templo de la fe bahai llamado "Flor deLoto", que es una belleza y en el cual hay una exposición de otros templos bahai por todo el mundo, que incluye el de Panamá.
Jonathan Obando
Reclaman por cobertura ‘irresponsable’
17 DE MAYO. Me parece muy irresponsable por parte de La Prensa, la forma alarmista en que desplegó en su primera plana una "noticia" sobre la supuesta toxicidad de ciertos bloqueadores solares. Creo que la labor del periodista es buscar y reportar las noticias; no salir al supermercado a crearlas. La población en general de por sí ya está perturbada por los envenenamientos con dietilene glycol. Sin embargo, es contraproducente caer en la paranoia, y eso es lo que La Prensa pareciera alentar con su absurdo y sensacionalista titular.
En primera instancia, los bloqueadores solares son de uso externo. En segundo, en su edición del día siguiente, el director de Farmacias y Drogas del Ministerio de Salud, Eric Conte, afirmó que cuando el dietilene glycol está mezclado con ciertos componentes es relativamente inocuo. También sostuvo que la mención de la sustancia en etiquetas de productos para la piel, no es motivo de alarma. La Prensa debió informarse de estos pequeños pero significativos detalles, antes de publicar la "noticia".
En un país como el nuestro, es de suma importancia que la gente se proteja de la radiación solar, y me preocupa que algunas personas se abstengan de utilizar los bloqueadores por temor. Dicho titular estaba en la línea de las cadenas que circulan por internet que afirman cosas como que usar champú ¡hace que el cabello se caiga!Por otro lado, quisiera aclarar que en la noticia firmada por Betty Brannan Jaén asegura que los bloqueadores Hawaiian Tropic y Banana Boat en Nueva York y Washington no incluyen el dietilene glycol en su lista de ingredientes.
Esto puede ser cierto pero, por ejemplo en el sitio www.drugstore.com (farmacia estadounidense en línea), sí lo muestran. Francamente, no sé cuál fue el propósito de la afirmación de la señora Brannan ni el valor noticioso.Finalmente, los insto a que en sus escritos siga predominando la seriedad que normalmente ha caracterizado a su periódico.
Sarita E. Btesh
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