3:23 p.m. - WASHINGTON, EU (EFE).- A pesar de que el debate legislativo no comienza hasta el lunes, el pacto para una reforma migratoria en Estados Unidos al que han llegado los líderes republicanos, demócratas y la Casa Blanca ha suscitado tanto apoyos como críticas enconadas.
Para unos, va demasiado lejos, para otros, se queda demasiado corto. El pacto, de unas 380 páginas, supone el desmantelamiento de un sistema de inmigración que ha estado en vigor en EU desde 1955 y que hace énfasis en los nexos familiares de los solicitantes de la residencia permanente.
El plan, anunciado el jueves, fue logrado después de tres meses de negociaciones entre una inusitada coalición de senadores demócratas y republicanos y la Casa Blanca.
Sin embargo, grupos de todo el espectro político ya han criticado sus agujeros y omisiones. Para los conservadores, la iniciativa sigue ofreciendo una "amnistía" inmerecida para quienes violan las leyes migratorias, pero para los grupos pro-inmigrantes no es suficiente para resolver de raíz el problema de la inmigración ilegal.
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