| ACUERDO. SE DESPEJA EL CAMINO.
Reforma migratoria avanza
El plan pretende regularizar la situación de los 12 millones de inmigrantes ilegales que viven en EU.
El logro de ayer es importante, pero aún quedan muchos obstáculos políticos que superar en Washington.
| EFE/Eddie Arrossi |
|
|
| LUCHA. Millones de inmigrantes se han manifestado en diferentes ciudades estadounidenses a favor de una ley ‘justa’ que les permita quedarse en Estados Unidos. 851497 |
WASHINGTON, EU/DPA
Las esperanzas de los 12 millones de inmigrantes ilegales en Estados Unidos recibieron ayer un gran impulso cuando la Casa Blanca y los representantes demócratas y republicanos en el Senado anunciaron un acuerdo para llevar adelante la reforma migratoria.
El plan pretende regularizar la situación de todos los inmigrantes ilegales que se encuentran ya dentro de las fronteras estadounidenses, reforzar los controles fronterizos para impedir la llegada de más y establecer un nuevo sistema para aceptar trabajadores extranjeros.
"Esta propuesta ofrece un sistema de inmigración que es seguro, productivo, ordenado y justo. Aplaudo a los senadores que en los últimos meses trabajaron con espíritu bipartidista para resolver esta situación, que es de una importancia crítica para el pueblo estadounidense", afirmó el presidente George W. Bush, que convirtió la reforma migratoria en una de sus prioridades. "La inmigración es un tema duro para los estadounidenses. Este acuerdo permitirá reforzar nuestras fronteras al mismo tiempo que trata con respeto a la gente, sin amnistía pero sin animosidad".
El acuerdo de base alcanzado permite asegurar que el lunes se aprobará la tramitación del texto en el Senado. Entonces comenzarán los debates para ajustar los últimos detalles.
Posteriormente será la Cámara de Representantes la que tendrá que debatir y aprobar el texto final. Una reforma similar fue bloqueada ya el año pasado en la Cámara por el Partido Republicano, que entonces tenía mayoría.
"Ahora es el momento de actuar. 2007 es el año en que tenemos que arreglar nuestro sistema roto. Llevo suficiente tiempo aquí para saber que oportunidades como ésta no llegan todos los días", afirmó el senador demócrata Ted Kennedy, uno de los principales impulsores de la medida.
Según la propuesta de partida, los inmigrantes ilegales podrán acceder a una "visa Z" después de pagar tasas y una multa que se estima rondará los 5 mil dólares. La visa les permitirá iniciar los trámites para acceder a un permiso de residencia y de trabajo, e incluso a solicitar la nacionalidad estadounidense.
En uno de los puntos más polémicos, los demócratas aceptaron finalmente un sistema de puntos para establecer prioridades entre los solicitantes.
A cambio, los republicanos aceptaron que el sistema pondere, además de la experiencia y los conocimientos para un trabajo que tenga el inmigrante, también los vínculos familiares.
Otro de los puntos de conflicto fue el de las visas temporales de trabajo. Los republicanos aceptaron abrir una puerta a que esos inmigrantes puedan eventualmente acceder a un permiso permanente, aunque con unas condiciones mucho más restrictivas que las que proponían los demócratas.
Como lo definió el propio Bush, el acuerdo de ayer es un paso importante, pero no definitivo.
|