Sentimientos encontrados
Campo Elías Estrada
cestrada@prensa.com
OPINIÓN. Haber perdido contra Colombia no es una sorpresa a pesar del morbo que rodeaba al partido, por eso de las dos victorias que Panamá había conseguido sobre la selección cafetera en la Copa de Oro de hace dos años. Era previsible. Claro que si uno se pone a repasar cuándo fue la última vez que golearon a una selección absoluta en un amistoso en el Rommel, no se cuántas hojas de calendarios habrá que pasar. Tal vez por eso hay gente que se rasgó las vestiduras. Pero hay que ser francos.
Por donde se la mire, la selección de Colombia del miércoles fue superior a la panameña, mucho más rápida, dinámica y agresiva. Hace una semana en este mismo espacio escribí que la selección tenía que tener más que dos días de entrenamientos con los jugadores del patio, independientemente de los legionarios que vinieran. Porque si Colombia también iba a traer gente de su torneo local, como en efecto sucedió, a excepción de Rodallega y Sánchez, los jugadores tenían la ventaja de estar jugando en un campeonato más competitivo que el de la Anaprof.
Tampoco se puede dejar pasar por alto las dificultades que viene teniendo la selección para poder entrenar cómodamente de cara a sus amistosos, por el enredo que tienen con el torneo de Anaprof, que en su afán de acelerar el campeonato para que Guimaraes tenga al equipo que va a la Copa de Oro con 15 días de anticipación, se ha vuelto su peor enemigo. Además, para desgracia de Guimaraes, me imagino que lo que más le pudo haber incomodado de esta derrota fuera del rendimiento de sus jugadores, es que en el otro bando haya estado el Cheché Hernández, que conoce a cada jugador panameño y cada uno de sus movimientos. Y más, caer ante el técnico (Jorge Luis Pinto) al que reemplazó como seleccionador de Costa Rica en plena eliminatoria para el Mundial de Alemania.
El Cheché finalmente se salió con la suya, dirigiendo a Panamá le ganó dos veces a Colombia y ahora como asistente de Pinto, en Colombia, fue el hombre clave que dio las pautas para esta victoria con la que se sacaron una espina. Fue el gran ganador. No se si lo del Cheché haya sido una de las circunstancias que de repente influyeron en el partido, pero fue penoso haber visto una selección jugando a nada, con un par de escaramuzas de Nicolás Muñoz, lo mejor de Panamá, sin reaccción y desganada en el segundo tiempo mientras Colombia la bailabaPor lo menos la derrota le servirá a Guimaraes para atar cabos.
El autor es periodista
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