TAL CUAL
EMBATE. Ayer, en el pleno, Elizabeth de Quirós enfiló su artillería contra la Dirección de Medios de Comunicación de la Asamblea, a la que responsabilizó de que ese órgano figurara en las encuestas como una de las dos instituciones más corruptas, porque –según ella– la Dirección no sale a "defender" la labor de los diputados. Acto seguido, anunció que no quería "más una entrevista gratis... Cuando quiera una, la voy a pagar de mi salario". O sea, que si los periodistas no escriben de lo que ella quiere, es malo, y el remedio para esta ofensa, es un cheque. Definitivamente, alguien no está haciendo su trabajo.
MOTÍN. El miércoles, de uno de los salones VIP del Bodegón salieron Balbina Herrera, Héctor Alemán, Hugo Torrijos y Carlos Santiago Castillo. Los dos últimos, para más referencias, son de los más encumbrados visitantes de la Presidencia –con acceso a los consejos de Gabinete–. Ojo con lo que resulte de esa reunión, porque seguro que no hablaban de urbanismo.
ZANCADILLA. Mireya Moscoso llegó tarde a los actos de la fundación. Pero antes de que algún mal pensado diga que se retrasó adrede con el fin de boicotear la misa de Varela, sepan que llegó "cojeando" por culpa de un tropezón. Con ella estaban los Endara, los Ameglio, Blandón, Afú... Solo faltó Chello.
Mónica Palm
mpalm@prensa.com
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