| CIUDADANOS NORTEAMERICANOS EN PANAMÁ.
Primera vez en su historia
I. Roberto Eisenmann, Jr.
Estados Unidos de Norteamérica es -para bien o para mal- el poder mundial.Es el motor económico del mundo. Es el centro de desarrollo de la tecnología que rápidamente va cambiando el mundo. Es el país más rico del mundo y, finalmente, tiene un poderío militar muchas veces mayor que los tres o cuatro países que le siguen, juntos.
Los ciudadanos de Estados Unidos por ende son seres humanos privilegiados por muchas razones. A los que somos orgullosos ciudadanos de países del tercer mundo siempre nos parecía que nuestros amigos gringos, por tenerlo todo en su país, eran de una crasa ingenuidad sobre todo cuando cruzaban sus fronteras y sentían siempre una gran inseguridad. Aquello que debe haber sentido George W. Bush cuando hizo su único viaje "al exterior" (previo a ser presidente), cruzando la frontera sur y visitando la ciudad mejicana de Tijuana.
Pues bien, ahora la situación -por primera vez en la historia de Estados Unidos- está al revés. Hablando con los muchos norteamericanos que hoy residen con nosotros en Coronado, y al preguntarles por qué se lanzaron a la aventura de venir a residir en nuestro país, salen a relucir todas nuestras ventajas comparativas: cercanía a casa, moneda dólar, la gente panameña, las bellezas del país, su biodiversidad, el clima, pequeño, pero sofisticado, etc., etc. Sin embargo, la razón que me dan que más me ha impactado es que se sienten más seguros en nuestro país que en el suyo; ésta es una sensación que nunca antes en su historia habían sentido los ciudadanos norteamericanos. ¿Por qué sienten esa inseguridad?... las razones son múltiples, así: sienten que, aun cuando todo el mundo es hoy inseguro, EU es el prime target de los terroristas y, como no hay solución militar alguna contra el terrorismo, su poder como país ha sido neutralizado. Sienten que las reacciones de su gobierno frente al terrorismo han reducido sus tradicionales derechos civiles, al punto que cualquier ciudadano es vulnerable a ser maltratado por el Gobierno. Sienten que cada día hay más odio hacia EU por situaciones como la prisión en Guantánamo, que es algo que simplemente "no representa el país en el que nací". Además están las amenazas naturales como los horribles huracanes de la Florida y Nueva Orleans, la amenaza del próximo gran terremoto en California... y ahora el horror de las locuras de Virginia Tech y Houston… y por allí siguen otras razones más como la potencial violencia racial y étnica.
Este es un nuevo fenómeno que bien merece un estudio más profundo, porque significa que la población norteamericana está en vías de "universalizarse". Si bien es cierto que todavía hay algunos rasgos del "Americano Feo" en algunos de los nuevos residentes, la gran mayoría llega con una actitud totalmente distinta. "Yo vine con mi familia a vivir a Panamá porque nos enamoramos de este país; no esperamos ni queremos que ustedes cambien. Somos nosotros los que tenemos el deseo de cambiar e integrarnos a su sociedad, aprender su idioma, aprender sus costumbres, y llegar a sentirnos como parte integral de este bello país", me repite la mayoría. Esta magnífica actitud es a la vez nueva y novedosa.
Hace poco uno de ellos, residente en Coronado, hizo un corto viaje a Europa. Cuando regresó y llegó a Inmigración en Tocumen, sintió orgullo de poder pararse en la fila más corta de "Residentes", y la oficial de Inmigración lo recibió con welcome home, Mr. Smith. Se sintió en la gloria, y no deja de hablar de ello.
Cada uno de estos nuevos residentes se gasta entre $3,000 a $4,000 todos los meses en nuestro país, y lo más importante es que se lo están gastando en el interior… en el Panamá profundo donde el impacto social que causa es geométricamente mayor para nuestra nación.
Estos nuevos residentes son como una piñata que nos cayó del cielo, producto de un fenómeno que ningún panameño creó; debemos entenderlo así y cuidarla.
El autor es presidente de la Fundación para el Desarrollo de la Libertad Ciudadana
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