| ISRAEL. DIVULGAN TESTIMONIOS ANTE LA COMISIÓN WINOGRAD.
Oposición pide dimisiones por informe Winograd
El jefe de Defensa dijo que seguirá en el Gobierno, porque cumplió su labor ‘con fe y amor a Israel’.
Olmert reiteró que la ofensiva contra Hizbulá fue justificada pues no tuvo ‘ninguna otra opción’.
| REUTERS/Yonathan Weitzman |
|
|
| PROTESTA. Estudiantes israelíes se apostaron ayer frente a la residente del primer ministro israelí, Ehud Olmert, en Jerusalén, para exigir su salida del Gobierno.848008 |
JERUSALÉN, Israel/EFE
La oposición israelí pidió ayer al primer ministro israelí, Ehud Olmert, y al titular de Defensa, Amir Peretz, que dimitan tras hacerse públicos sus testimonios ante la Comisión Winograd, mientras que este último aseguró que seguirá en el Gobierno.
Peretz, además líder laborista, matizó, sin embargo, que "reexaminará" con su socio de coalición, el partido centrista Kadima, "los principios socio–económicos del Gobierno, así como su programa político" tras las elecciones primarias del Partido Laborista de este mes.
Además, reiteró que cambiará la cartera que ocupa, y que aceptó pese a su escasa experiencia militar, por la de Finanzas.
Tras conocerse ayer su testimonio ante la Comisión Winograd, que investigó los errores de la guerra del Líbano contra la milicia chií Hizbulá, de julio–agosto de 2006, y culpó de ellos en gran parte al Ejecutivo, Peretz afirmó que cumplió su labor "con fe y amor a Israel".
El ministro, cuya dimisión reclama gran parte de la opinión pública y quien se enfrenta a una batalla por conservar el liderazgo de su partido, afirmó ante la comisión que nadie le presentó "un panorama de la situación" según el cual el "Ejército no estaba suficientemente entrenado y preparado".
Olmert, por su parte, dijo ante este órgano que la ofensiva contra Hizbulá fue una decisión "justificada" pues no tuvo "ninguna otra opción".
La ofensiva de Israel en el sur de Líbano se produjo después de que Hizbulá capturase, el 12 de julio de 2006, a dos soldados reservistas israelíes que patrullaban junto a la frontera entre ambos países.
Los testimonios de Olmert y Peretz, publicados junto al del entonces jefe del Estado Mayor, general Dan Halutz (quien renunció en enero), han reavivado las iras de la oposición, tanto de derecha como de izquierda, que volvió a pedir ayer la dimisión de ambos.
Zehava Gal–On, del partido pacifista Meretz, que apeló ante la Corte Suprema para que se publicaran los testimonios, opinó que se ha demostrado "la necesidad de transparencia" en este proceso y que "ahora se ven las contradicciones entre los líderes, que tratan de echarse mutuamente la culpa".
"Espero –añadió– que la publicación de estos informes signifique que se mandará a los líderes a casa más rápido".
Limor Livnat, del partido derechista Likud (el principal de la oposición), elogió a los soldados que lucharon pese a "haber recibido órdenes confusas, precipitadas, irresponsables y que no se habían sopesado".
Antes incluso de la publicación del informe, agregó, estaba claro que los responsables políticos trataban de echarle la culpa a las fuerzas armadas, y ahora se ha comprobado que así fue, por lo que, subrayó "deben pasar el control a líderes responsables y serios".
Para el diputado del antiguo partido comunista Hadash Dov Jenin, los tres testimonios "pintan el cuadro de un liderazgo caótico".
|