| COPA DEL REY.PARTIDO DE VUELTA DE LA SEMIFINAL.
Hubo milagro de goles en Getafe
El club español disputará el título el 23 de junio contra el Sevilla, que eliminó al Deportivo de La Coruña.
| EFE/Víctor Lerena |
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| TERCERO. Los jugadores del Getafe celebran el tercer gol de su equipo frente al FC Barcelona, durante el partido correspondiente a la vuelta de las semifinales de la Copa del Rey.848106 |
GETAFE, España/DPA
El Getafe logró ayer una milagrosa clasificación para la final de la Copa del Rey, al derrotar por 4-0 a un Barcelona que pagó cara su prepotencia y tiró la ventaja de 5-2 conseguida en la ida.
El modesto Getafe firmó la página más gloriosa de su historia y una de las mayores sorpresas vividas en España en los últimos años, para sonrojo de un Barcelona que fue humillado por el modesto equipo de Bernd Schuster. El entrenador alemán le dio una gran lección a su colega Frank Rijkaard, en una noche donde la ilusión pudo con la indolencia.
El Barcelona presentó un once inicial de garantías, muy parecido al que ganó el sábado por 2-0 a la Real Sociedad. Sólo faltó el argentino Lionel Messi, el gran protagonista del partido de ida con su famoso gol. Pero, en realidad, el Barcelona se dejó muchas más cosas en casa.
Porque el Getafe comenzó el encuentro al grito de "es posible", después de una semana en la que solo se habló de milagro. Así es el estado de ánimo que ha fabricado Schuster para su humilde equipo, que no parece temer a nada ni a nadie.
El dominio inicial del Barcelona se hizo inútil porque jugó andando y el Getafe se lo comió en la primera parte. Y antes del descanso puso la eliminatoria al rojo vivo al anotar dos goles que provocaron el clamor de su gente, "enchufada" desde el principio con sus gladiadores.
A los 38 minutos, Javier Casquero bajó un balón en la frontal y conectó un tremendo derechazo que entró en la portería azulgrana .
Y tres minutos después Güiza anotó el segundo. El estadio getafense se vino abajo al grito de "¡A por ellos!". El Barcelona recibió el descanso con alivio, como el boxeador zarandeado que escucha el golpe de la campana.
El Barcelona pareció conectarse al partido en el comienzo de la segunda parte. El Getafe se tomó un respiro y pasó a actuar con más precaución.
Y llegó el tercer gol del Getafe, el milagro. A los 70 minutos, Cosmin Contra puso un balón en el área y Vivar Dorado marcó con un remate certero. El coliseo madrileño se vino abajo mientras los jugadores barcelonistas se frotaban los ojos.
Y dos minutos después, en pleno delirio local, llegó el cuarto gol, la humillación definitiva del Barcelona. Güiza puso el tanto definitivo. Fue merecido, justo castigo para un Barcelona que dejó una imagen patética. El fútbol ofrece noches como ésta, con un Getafe abrazado a la épica.
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